AFP.   13 abril
Paul Osquit participó durante la presentación de avances del Canal Interoceánico, en Managua, el 20 de noviembre del 2014. Foto: Óscar Navarrete, Diario 'La Prensa'

Managua. Paul Oquist, un estadounidense que abrazó la causa sandinista y se convirtió en secretario de la Presidencia de Nicaragua y brazo derecho del mandatario Daniel Ortega, falleció este martes en un hospital de Managua, informó el gobierno, que no reveló la causa del deceso.

“Paul Oquist ha partido”, informó la Presidencia, a través de una nota firmada por el gobernante Ortega y la vicepresidenta, Rosario Murillo. Ambos exaltaron los servicios que Oquist prestó al país en el campo internacional, que “conocía tan bien y con los que nos relacionaba de manera profunda y extraordinaria”.

Oquist, cuyo cargo tenía rango de ministro, estaba “detrás de gran parte del manejo de la política económica y de políticas internacionales” de Nicaragua, afirmó en el 2020 la excomandante guerrillera y exdiputada sandinista Dora María Téllez.

Según medios locales, el alto funcionario de 78 años, nacido en Oak Park, Illinois, y nacionalizado nicaragüense en la década de 1980, habría estado ingresado en los últimos días en un hospital de Managua, con síntomas asociados a la covid-19. La información no fue confirmada por el gobierno.

Sin entregar mayores detalles ni revelar el mal que le aqueja, la vicepresidenta Murillo manifestó que Pilar, la esposa de Oquist, “también está enferma”. Pero aseguró que esperan que pueda recuperarse para participar “en las honras fúnebres”, en las que el gobierno reconocerá “todo lo que Paul dio a Nicaragua”.

De acuerdo con la revista Envío de la Universidad Centroamérica, “en los 80 fue el principal cuadro de administración pública” del primer gobierno de Daniel Ortega con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), tras el triunfo de la revolución.

Jugó un papel relevante en las negociaciones para lograr la rendición de grupos insurgentes opositores al sandinismo, patrocinados por Washington, según la publicación.

Operador internacional

Tras el retorno de Ortega al poder en el 2007, Oquist —doctor en ciencias políticas con varios posgrados— fue nombrado coordinador del Consejo de Política Nacional, una dependencia de consulta del gobierno.

Se dice que estuvo detrás de la decisión de no decretar cuarentena por la covid-19 en Nicaragua, porque consideraba que el virus “es una invención de los países capitalistas para resolver problemas internos”, dijo Téllez.

En redes sociales se difundieron recientemente fotografías de Oquist en un lugar turístico del país, durante los feriados de Semana Santa.

Oquist fue uno de los principales operadores de Ortega ante diferentes foros internacionales, donde aseguraba que las protestas opositoras que pedían la salida del presidente en el 2018 fueron un intento de golpe de Estado. Organismos humanitarios estiman que la represión dejó más de 328 muertos.

Esa defensa le mereció ser un de los 24 funcionarios del círculo de Ortega sancionados en octubre pasado por la administración de Donald Trump en Estados Unidos.

Lo responsabilizaron de difundir “desinformación para encubrir los crímenes del régimen y las fechorías de horribles abusos a los derechos humanos”.

Fue también miembro de la comisión nacional para el inconcluso proyecto de construcción de un canal interoceánico, cedida a un empresario chino, que prometía invertir $40.000 millones.