AFP. 14 junio
James Comey prestaba juramento antes de declarar ante el Comité de Inteligencia del Senado sobre la injerencia rusa en las elecciones del 2016. Fue el 8 de junio del 2017.
James Comey prestaba juramento antes de declarar ante el Comité de Inteligencia del Senado sobre la injerencia rusa en las elecciones del 2016. Fue el 8 de junio del 2017.

Washington. El exdirector del FBI James Comey ignoró normas de la entidad en las investigaciones del 2016 sobre los correos electrónicos de la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, pero no tuvo motivaciones políticas, afirmó un informe divulgado este jueves.

De acuerdo con la oficina del Inspector General del Departamento de Justicia, Comey no siguió procedimientos adecuados, pero no se halló ninguna evidencia de motivación política para influenciar en el resultado de la elección presidencial de ese año, en la que Clinton fue la candidata demócrata.

El entonces director del FBI provocó un terremoto político al reabrir, apenas una semana antes de la votación de 2016, una investigación sobre las denuncias relativas a la eliminación de correos electrónicos de un servidor privado que Clinton utilizó cuando era secretaria de Estado.

Clinton consideró que esa decisión fue una de las causas de su derrota ante Donald Trump, aunque aún antes de las elecciones Comey admitió que la exsecretaria de Estado no había cometido ningún delito capaz de hacerla pasible de un proceso criminal.

Sin embargo, luego de las elecciones el nuevo presidente y Comey entraron en ruta de colisión cuando el director del FBI inició una investigación sobre la alegada colusión del comité electoral de Trump con funcionarios rusos durante la campaña.

Comey fue sumariamente despedido por Trump y desde entonces el mandatario insiste en que el FBI sigue lleno de agentes favorables al Partido Demócrata e irritados con el resultado de las elecciones.

'Proceso subjetivo'

Según el informe de 568 páginas divulgado este jueves, “en momentos esenciales el entonces director Comey optó por desviarse de las normas y procedimientos del FBI y en cambio siguió su propio proceso subjetivo de toma de decisiones”.

Aunque esos gestos “no fueron el resultado de tendencia política de parte de Comey ”, ello tuvo un “impacto negativo en la percepción del FBI y de este Departamento como administradores de la Justicia”, apuntó.

“Si bien admitimos que Comey se enfrentaba a una situación difícil con opciones poco atractivas, hemos concluido que al proceder como lo hizo Comey cometió un serio error de juicio”, indica el informe.

En un capítulo que parece reforzar las insistentes declaraciones del presidente, el informe sostiene que agentes del FBI intercambiaron mensajes telefónicos que muestran “un estado mental tendencioso” que los hizo “propensos a tomar pasos” para perjudicar la campaña de Trump.

“Esto contradice los valores centrales del FBI y del Departamento de Justicia”, sostuvo el documento.

Esto llevó a la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, a afirmar que Trump “piensa que este informe reafirma sus sospechas” sobre un FBI dominado por agentes ligados al Partido Demócrata.

En un texto publicado este mismo jueves en la edición electrónica del diario The New York Times, poco antes de la divulgación del documento, Comey admitió el “profesionalismo” del informe, pero dijo que no estaba de acuerdo con sus conclusiones.

Los peritos del inspector general “recorrieron el trabajo del FBI con un microscopio y no encontraron cualquier indicio de motivación política o impropia que haya afectado la investigación”, señaló.