14 marzo
El exjefe de la Policía catalana, Josep Lluis Trapero (centro) cuando compareció ante la Audiencia Nacional, en Madrid, el 6 de octubre del 2017.
El exjefe de la Policía catalana, Josep Lluis Trapero (centro) cuando compareció ante la Audiencia Nacional, en Madrid, el 6 de octubre del 2017.

Madrid. El exjefe de la Policía regional catalana, Josep Lluís Trapero, afirmó este jueves que el cuerpo que dirigía estaba listo para arrestar al entonces presidente de Cataluña Carles Puigdemont en medio de la tentativa de secesión de octubre de 2017, si la Justicia lo solicitaba.

Testificando en el juicio en el Tribunal Supremo español a 12 líderes separatistas por su papel en la intentona separatista, Trapero reveló que llamó a las autoridades judiciales el 27 de octubre del 2017, día de la fallida declaración de independencia, para anunciar que los Mossos d’Esquadra estaban “a disposición” si se ordenaba “la detención del presidente o de los consellers (ministros regionales)”.

Precisó que el dispositivo estaba preparado desde dos días antes del 27 de octubre.

Puigdemont huyó a Bélgica para evadir a la Justicia luego de que, frente a la declaración de independencia, el gobierno central pusiera bajo su tutela a Cataluña y destituyera al gobierno regional.

En su testimonio, Trapero también afirmó haber advertido a Puigdemont en una reunión previa de que si se seguía adelante con el referendo de autodeterminación del 1.° de octubre, prohibido por la Justicia, “iba a provocar necesariamente problemas de orden público y de seguridad ciudadana”.

“Lo que vamos a encontrar es alrededor de dos millones de personas” queriendo votar y “la Policía en sentido contrario” intentando impedir la consulta, dijo Trapero, quien buscó mostrar su distancia con el gobierno independentista catalán, cuya “deriva política” lo hizo sentir “incómodo”.

De hecho, manifestó que fue una “irresponsabilidad” que el encargado de seguridad del gobierno de Puigdemont, Joaquin Forn –uno de los 12 juzgados por el Supremo–, afirmara que los Mossos permitirían votar con normalidad en la consulta, lo que “dio una imagen que alimentó algo que creo que estamos pagando”.

Trapero defendió la actuación de los Mossos una semana después de que en el juicio los responsables de cuerpos de seguridad nacionales acusaron a la Policía regional catalana de haber facilitado el referendo en vez de impedirlo, tal y como había ordenado la Justicia, y al propio Trapero de haberse alineado con el gobierno independentista.

Según dichos responsables, la pasividad de los Mossos el día de la votaciónobligó a actuar a la Policía Nacional y a la Guardia Civil, generándose las imágenes de represión policial que dieron la vuelta al mundo.

Pero, a juicio de Trapero, los Mossos no tenían “ninguna intención de facilitar el referendo”.

Destituido inmediatamente después de que el gobierno español suspendió la autonomía regional catalana, Trapero será juzgado más adelante por otro tribunal español, acusado de rebelión por presuntamente colaborar en la intentona secesionista del ejecutivo de Puigdemont.