AFP. 21 agosto
Paul Manafort dirigió brevemente la campaña de Donald Trump entre junio y agosto del 2016. Fue despedido por conflictos de interés con países extranjeros. AP
Paul Manafort dirigió brevemente la campaña de Donald Trump entre junio y agosto del 2016. Fue despedido por conflictos de interés con países extranjeros. AP

Alexandria, Estados Unidos. El exjefe de campaña de Donald Trump, Paul Manafort, fue declarado culpable el martes de fraude fiscal y bancario, en el primer juicio derivado de la investigación sobre la intromisión rusa en las elecciones presidenciales del 2016.

El veredicto de culpabilidad es visto como una victoria para la pesquisa del fiscal especial Robert Mueller sobre la interferencia de las elecciones rusas y la posible colusión entre el equipo de campaña de Trump y Moscú.

Trump, que ha denostado repetidamente la investigación de Mueller, a la que considera una mancha en su presidencia que debe terminar, se dijo "muy triste" por la decisión del jurado.

El consultor político fue hallado culpable de ocho de los 18 cargos de los que estaba acusado: cinco por hacer declaraciones falsas de impuestos, dos por fraude bancario y uno por omisión de informar de cuentas bancarias extranjeras.

En los restantes 10 el jurado no logró consenso, lo cual provocó que el juez T.S. Ellis declarara una anulación parcial del juicio.

Aunque Manafort, de 69 años, podría vivir teóricamente el resto de su vida tras las rejas como resultado de las condenas, un experto legal dijo a la AFP que en realidad probablemente pase menos de una década preso.

(Video) Manafort 'evalúa opciones' tras ser declarado culpable de fraude

Justo antes de abandonar la sala de la corte, Manafort le guiñó un ojo a su esposa, presente en el tribunal de Alexandria, cerca de Washington, para escuchar el veredicto.

“El señor Manafort está decepcionado de no haber obtenido absoluciones en todo el proceso, o un jurado incapaz de alcanzar un veredicto en todos los cargos”. Kevin Downing, abogado de Manafort

El abogado de Manafort, Kevin Downing, dijo que su cliente estaba "evaluando todas sus opciones" y agradeció al juez por un "juicio justo".

"El señor Manafort está decepcionado de no haber obtenido absoluciones en todo el proceso, o un jurado incapaz de alcanzar un veredicto en todos los cargos", dijo Downing a los periodistas.

Al llegar al estado de Virginia Occidental para un mitin, Trump describió a Manafort como un "buen hombre", se dijo "muy triste" por el resultado del juicio y alegó nuevamente que todo es parte de una "caza de brujas" después de su triunfo electoral.

Trump había sugerido antes que Manafort, quien dirigió su campaña por un breve periodo, estaba siendo tratado peor que el gángster estadounidense Al Capone.

El mandatario, que ha seguido de cerca el proceso, declinó pronunciarse sobre si indultaría a Manafort.

A diferencia de otros acusados en el marco de la investigación de Mueller, Manafort no se declaró culpable e insistió en ir a juicio, una arriesgada estrategia que según muchos analistas sugiere que espera obtener un indulto presidencial.

El caso fue presentado al jurado el jueves, después de 12 días de impactantes testimonios sobre cuentas bancarias secretas, traiciones, infidelidades y gastos suntuosos de Manafort en mansiones, automóviles, alfombras antiguas y ropa.

Los fiscales presentaron evidencia del derroche y describieron los diversos esquemas supuestamente utilizados por Manafort para evitar pagar impuestos y ocultar cuentas bancarias en Chipre.

Los abogados de Manafort, en tanto, hicieron todo para arrojar dudas sobre la credibilidad del testigo estrella de la Fiscalía, Rick Gates, número dos de Manafort que aceptó colaborar con el gobierno y se volvió contra su exjefe.

La defensa, que no convocó a ningún testigo propio, trató de presentar a Gates como un mentiroso y un ladrón, señalando que había llegado a un acuerdo de culpabilidad con el gobierno con la esperanza de recibir una sentencia menor por sus propios delitos.