Agencia AFP. 17 mayo
Oficiales de la Policía Real de Mañasia se llevaron cajas de bienes incautados durante una incursión nocturna entres apartamentos de lujo propiedad de la familia del ex primer ministro Najib Razak. Foto: AFP
Oficiales de la Policía Real de Mañasia se llevaron cajas de bienes incautados durante una incursión nocturna entres apartamentos de lujo propiedad de la familia del ex primer ministro Najib Razak. Foto: AFP

Kuala Lumpur. La policía de Malasia incautó una gran cantidad de bolsos de diseñadores, muchos de ellos llenos de dinero y de joyas, durante el allanamiento a las casas y las oficinas del ex primer ministro Najib Razak, indicaron medios locales.

"Nuestro personal inspeccionó estos bolsos y descubrió varias divisas, incluyendo ringgit malayos, dólares estadounidenses, relojes y joyas en 72 bolsos", dijo a medios locales Amar Singh, director de unidad de la policía que investiga los delitos comerciales.

El policía dijo que por el momento no es posible estimar el valor de las incautaciones debido a su gran volumen.

El allanamiento que tuvo lugar el jueves se produjo en el marco de las investigaciones lanzadas por el nuevo gobierno sobre un enorme escándalo de desvíos de fondos públicos.

El nuevo gobierno proveniente de las legislativas del 10 de mayo, dirigido por el primer ministro Mahathir Mohamad, de 92 años, dijo que quería recuperar los fondos desviados del fondo para el desarrollo 1MDB, creado por Najib poco después de su llegada al poder en 2009 y que hoy acumula una deuda de 10.000 millones de euros.

El ex primer ministro, sobre el cual pesan sospechas de que desvió fondos por 640 millones de euros, siempre ha negado cualquier acto ilícito.

Según Amar Singh entre los bolsos incautados hay artículos de marcas como Hermes y Louis Vuitton, entre otras.

La mujer de Najib, Rosmah Mansor, muy impopular en el país por sus gastos extravagantes, posee una vasta colección de ropa de diseñadores y de bolsos de lujo, según la prensa.

Su reputación contribuyó a las acusaciones de que el gobierno saliente había perdido el contacto con los problemas de la gente de clase media.