AFP. 28 octubre
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, participó en una conferencia de prensa, el 1.° de octubre del 2019, en Washington. Foto: AFP
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, participó en una conferencia de prensa, el 1.° de octubre del 2019, en Washington. Foto: AFP

San Salvador. Estados Unidos anunció este lunes una prórroga para que unos 250.000 salvadoreños acogidos al programa TPS puedan residir y trabajar legalmente en el país, una decisión muy celebrada en El Salvador por el presidente Nayib Bukele.

El gobierno de Donald Trump dijo que extendió hasta el 4 de enero del 2021 los permisos de trabajo para los salvadoreños bajo el Estatuto de Protección Temporal (TPS), y les otorgó un año para regresar a su país tras la resolución de las demandas judiciales en curso, lo cual podría darse para mediados del 2020.

“Bajo la presidencia de Bukele, El Salvador ha demostrado ser un aliado cercano y confiable para Estados Unidos”, manifestó el secretario interino del Departamento de Seguridad Interior (DHS), Kevin McAleenan, tras una reunión en Washington con la canciller salvadoreña, Alexandra Hill.

Bukele, el primero en informar de la decisión en un video publicado en su cuenta de la red Twitter, destacó que "gracias a Dios" se logró lo que "decían que era imposible".

“Con esto, varios tomadores de decisión tendrán tiempo adicional para buscar una solución permanente” para los beneficiados por el TPS, señaló.

Sin embargo, el gobierno de Trump, de duro discurso antiinmigración, apunta al fin de este programa, creado en 1990 para amparar a extranjeros en Estados Unidos que por desastres naturales o conflictos armados no podían volver de manera segura a sus países, y al eventual regreso a casa de los beneficiarios.

“El objetivo de la Administración es crear un proceso ordenado para repatriar a los salvadoreños”, indicó el DHS en un comunicado.

El TPS fue otorgado a El Salvador tras los terremotos en el 2001. Fue renovado desde entonces hasta que la admnistración Trump anunció el 8 de enero del 2018 su cancelación, argumentando que ya no era necesario.

Sin embargo, el cumplimiento de esa decisión está en suspenso desde que el 3 de octubre del 2018 un juez federal de California (oeste) prohibió al DHS implementar la medida hasta que no haya resolución de una demanda presentada por titulares del TPS.

‘Un alivio’

Los salvadoreños representan el 60% del total de 417.000 extranjeros de 10 países abarcados actualmente por el TPS. La mayor parte reside en las áreas metropolitanas de Washington, Los Angeles y Houston (Texas). Se estima que los 251.000 beneficiarios salvadoreños tienen alrededor de 190.000 hijos nacidos en Estados Unidos.

Concepción Morales, un carpintero de 44 años amparado por el TPS desde hace casi dos décadas, recibió la noticia de la prórroga como "un alivio".

“Es una tranquilidad porque nos da tiempo para seguir luchando por la residencia permanente en este país”, dijo este activista de la Alianza Nacional de TPS, que aboga por una legislación que allane el camino hacia ese objetivo.

En conferencia de prensa en Washington, la canciller salvadoreña, que festejó entre abrazos con los “tepesianos” presentes, no ocultó su esperanza de que así sea.

“Seguiremos trabajando con la Cámara baja y el Senado”, prometió, destacando que los salvadoreños con TPS pagan impuestos y contribuyen a la economía estadounidense en rubros como la construcción, los servicios y la hotelería, en muchos casos incluso generando empleo.

Según cifras oficiales, El Salvador recibió en el 2018 remesas por $5,4 millones de ciudadanos que viven en Estados Unidos, lo cual equivale a cerca de 16% del producto interno bruto (PIB).

Para la Fundación para el Desarrollo Económico y Social (Fusades), la prórroga es un aliciente para El Salvador ante la "preocupación" que supone para varios sectores un masivo retorno de compatriotas.

Acuerdo

La extensión del TPS para El Salvador se produce tras los convenios migratorios firmados en los últimos meses por Estados Unidos con Guatemala, El Salvador y Honduras para frenar una oleada de inmigrantes indocumentados a su frontera sur, la gran mayoría de Centroamérica.

El DHS dijo el lunes que Estados Unidos y El Salvador firmaron un convenio de seguridad fronteriza y un programa de intercambio de datos biométricos, que se suman al Acuerdo Cooperativo de Asilo sellado el 20 de setiembre.

Estos acuerdos “fortalecerán a toda la región en tanto nos acercamos a la implementación de los acuerdos de cooperación de asilo”, aseguró McAleenan.

Hill negó que la prórroga del TPS premie el compromiso de El Salvador de recibir migrantes extranjeros mientras se tramitan sus solicitudes de asilo en Estados Unidos.

“No es pro quid quo (devolución de favores)”, dijo, asegurando que el gobierno de Bukele no firmó “ningún acuerdo de país seguro”, sino “de protección a la gente que pasa por nuestro país” y que aún resta determinar cómo se cumplirá.