3 septiembre, 2016

Detroit

Donald Trump se meció al compás de cantos religiosos, leyó la biblia y lució un chal tradicional de oraciones en una visita a una iglesia predominantemente afroamericana en Detroit, donde llamó a una agenda de derechos civiles de nuestro tiempo y prometió corregir los muchos males que enfrentan los afroamericanos.

"Estoy aquí para escucharles", le dijo Trump a la congregación en la iglesia Great Faith Ministries International.

Trump ha aumentado sus esfuerzos de acercamiento a votantes de minorías en semanas recientes, pero la visita fue la primera vez que habla ante una audiencia mayormente negra desde que ganó la nominación republicana.

El multimillonario fue presentado por el obispo, quien le colocó encima el chal y le dijo a la congregación: " ¡Esta es la primera iglesia afroamericana que él ha visitado! ¡Es algo diferente de una iglesia presbiteriana! ".

Sentado junto a él en primera fila estaba Omarosa Manigault, una ex consultora de la serie televisiva de Trump que ha ayudado a guiar sus esfuerzos para atraer la comunidad negra. También le acompañaba Ben Carson, el neurocirujano retirado que fue su rival en las primarias republicanas y que ahora asesora su campaña.

Mientras afuera de la iglesia una muchedumbre protestaba por su presencia, adentro Trump buscó el respaldo de un electorado fuertemente alineado con la demócrata Hillary Clinton.

Afuera, algunos manifestantes trataron de rebasar la barrera junto al estacionamiento pero fueron frenados por la seguridad de la iglesia y la policía.

El reverendo Horace Sheffield encabezó una marcha desde su iglesia, a unas pocas cuadras de distancia, pero se le negó la entrada al parecer por falta de boletos.

"Yo llegue a la entrada y dije que iba a la iglesia. Inmediatamente me confrontaron y me dijeron que necesitaba un boleto. ¿Un boleto, para entrar en una iglesia? Quienquiera que esté en esta iglesia debería sentirse horrorizado ", sentenció el cura.

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