AFP. 3 diciembre, 2018
Josep Rull, quien fue funcionario del gobierno catalán que encabezó Carles Puigdemont, se unió a la huelga de hambre

Barcelona. Dos dirigentes independentistas catalanes, Josep Rull y Joaquim Forn, anunciaron este lunes en un comunicado que se unían a la huelga de hambre iniciada el sábado por dos de sus compañeros presos como protesta contra la Justicia española.

“Anunciamos que nos sumamos a la protesta pacífica que nuestros compañeros, Jordi Sánchez y Jordi Turull, ya han iniciado”, señalaron en un comunicado enviado a los medios quienes fueran consejeros del gobierno catalán durante el intento de secesión de hace un año.

Como otros siete líderes separatistas encarcelados, Rull y Forn están a la espera de ser juzgados por rebelión en el Tribunal Supremo español por la organización del referendo ilegal del 1.° de octubre del 2017 y la posterior declaración de independencia, el 27 de ese mes.

La huelga, que en su caso empezará en la medianoche del lunes al martes, denuncia el “comportamiento injusto y arbitrario” del Tribunal Constitucional al cual acusan de bloquear sus recursos para impedir que puedan apelar ante las instancias judiciales europeas.

“La huelga de hambre que iniciamos es una medida extrema de protesta”, pero “la arbitrariedad judicial con que somos tratados nos legitiman para tomar esta decisión”, señalan en su comunicado.

Su anuncio llega en el tercer día de protesta de sus compañeros de prisión Jordi Sánchez, expresidente de la asociación independentista ANC, y Jordi Turull, exconsejero del Gobierno regional, que recibieron este lunes la visita del presidente catalán, Quim Torra.

El sábado, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó que la huelga no era “una buena noticia”, pero defendió la independencia de la Justicia, atacada constantemente por el separatismo catalán.

El juicio por el intento de secesión debe empezar a principios del 2019, con penas de hasta 25 años de prisión en el caso del ex vicepresidente regional Oriol Junqueras. En él no estará el expresidente catalán Carles Puigdemont, quien se instaló en Bélgica junto a otros miembros de su gobierno justo después de la fallida proclamación de la república.