AFP. 2 junio
La canciller Ángela Merkel (izquierda)en diálogo con la ministra de Trabajo y líder del SPD, Andrea Nahles, durante una sesión de gabinete, el 29 de marzo del 2017.
La canciller Ángela Merkel (izquierda)en diálogo con la ministra de Trabajo y líder del SPD, Andrea Nahles, durante una sesión de gabinete, el 29 de marzo del 2017.

Berlín. La líder de los socialdemócratas alemanes anunció este domingo su dimisión tras su derrota en las elecciones europeas, lo que debilitó todavía más a la coalición gubernamental de Ángela Merkel, cuyo partido también está en horas bajas a unos meses de las elecciones regionales.

Andrea Nahles tuvo que soportar fuertes críticas desde la debacle del SPD en las europeas, cuando registró su mínimo histórico al cosechar solo el 15% de los votos, quedando por detrás de los Verdes (20%).

"Las discusiones dentro del grupo parlamentario y las numerosas reacciones del partido me mostraron que ya no cuento con el apoyo necesario para ejercer mis funciones", declaró en un comunicado.

La primera mujer dirigente del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) tiró así la toalla, dos días antes de que tuviera lugar una votación interna que debía decidir su suerte. También renunció a su credencial de diputada, según un portavoz de la formación.

La partida de Nahles, quien desde que asumió el cargo tuvo que soportar las críticas y el acoso de sus oponentes dentro del partido, que defendían que el SPD abandonara la coalición gubernamental, podría acelerar la descomposición del Ejecutivo.

Frente a la renuncia, la canciller Ángela Merkel prometió este domingo que el gobierno continuará con su trabajo. “Lo que quiero decir en nombre del gobierno es que continuaremos con nuestro trabajo con toda seriedad y con gran responsabilidad”, expresó en un comunicado a la prensa.

En el SPD se están planteando si dejar la alianza formada con la CDU de Merkel, a riesgo de provocar elecciones anticipadas y una salida prematura de la canciller, cuyo mandato termina en el 2021.

Los socialdemócratas habían previsto decidirse sobre esta cuestión en setiembre, en la mitad del mandato, coincidiendo con unas elecciones regionales delicadas en tres estados de la antigua Alemania del Este. En esos Länder, la ultraderecha de Alternativa para Alemania(AfD) espera duplicar los resultados del partido Unión Demócrata Cristiana (CDU).

Coalición tembeleque

La coalición gubernamental, la GroKo, formada en el 2018 pese al rechazo de parte del SPD, que va saltando de crisis en crisis desde hace meses, parece más amenazada que nunca. Y así lo reconocen, incluso, algunos de sus defensores.

“A quienes se alegran por su partida: es una gran pérdida para la política alemana. Nahles defendía la existencia de la GroKo, cuya estabilidad está ahora en tela de juicio”, lamentó Harald Christ, vicepresidente del foro económico del SPD en el tabloide Bild.

El sublíder de la CDU, Volker Bouffier; Annegret Kramp-Karrenbauer, jefa de la CDU; la canciller Ángela Merkel, y el jefe de Gobierno de Renania del Norte-Westphalia, Armin Laschet (izquierda a derecha), reunidos este domingo 2 de junio en Berlín.
El sublíder de la CDU, Volker Bouffier; Annegret Kramp-Karrenbauer, jefa de la CDU; la canciller Ángela Merkel, y el jefe de Gobierno de Renania del Norte-Westphalia, Armin Laschet (izquierda a derecha), reunidos este domingo 2 de junio en Berlín.

Las ganas de darse una “cura” de oposición han ido ganando fuerza dentro del partido más antiguo de Alemania desde su catastrófico resultado en las votaciones legislativas del 2017.

Uno de los pesos pesados del partido, Olaf Scholz, vicecanciller y ministro de Finanzas, consideró en la prensa que la GroKo no debía repetirse después del 2021, pues “tres grandes coaliciones consecutivas no benefician a la democracia alemana”.

Por su parte, la CDU expresó su preocupación al respecto y afirmó que reflexionará sobre cómo mantener la alianza actual en una reunión el domingo por la tarde.

Pero su líder, Annegret Kramp-Karrenbauer, quien sustituyó hace un año a Merkel al frente del partido y que se perfila como posible sucesora de la canciller, también atraviesa momentos difíciles desde las elecciones europeas, en las que la CDU quedó en cabeza, pero con su mínimo histórico.

Y mientras, los Verdes continúan su ascenso. El sábado, lideraron por primera vez en las encuestas de intención de voto a nivel nacional (27%), por delante de la CDU (26%) y del SPD (12%).