AFP. 2 abril
Estudiantes argelinos gritan mientras marchan durante una protesta en Argel, el 2 de abril del 2019. Foto: AP
Estudiantes argelinos gritan mientras marchan durante una protesta en Argel, el 2 de abril del 2019. Foto: AP

Argel. Unos 1.000 estudiantes salieron a la calle de nuevo este martes en Argel, al día siguiente del anuncio de que el presidente argelino Abdelaziz Buteflika va a renunciar antes del 28 de abril, una decisión que fue recibida con desconfianza.

Confrontado a más de un mes de protesta masiva e inédita, Buteflika, el dirigente argelino que se habrá mantenido más tiempo en el poder, 20 años, anunció que renunciará a sus funciones antes de que expire su mandato el 28 de abril.

Semana tras semana, el presidente, de 82 años, ha intentado aferrarse al poder multiplicando propuestas, vistas por los manifestantes como maniobras, unas medidas que no han conseguido calmar la contestación.

Tras renunciar a presentarse para un quinto mandato, cuya perspectiva fue el detonante de las protestas, Buteflika aplazó sine die las elecciones presidenciales previstas el 18 de abril, e intentó mantenerse en funciones un tiempo indeterminado tras su mandato para organizar la transición.

Esta opción fue rechazada categóricamente por la calle, y el presidente argelino acabó tirando la toalla tras haber sido abandonado masivamente por su campo en estas últimas semanas.

“Intrascendente”, “inocentada”, dijeron algunos argelinos tras el anuncio de la próxima dimisión, hecho el 1°. de abril, día de las inocentadas en varios países.

"Me pregunto lo que esto esconde", reacciona Yasmine, de 30 años, que sospecha, como muchos argelinos, una nueva maniobra de Buteflika y de su entorno para mantenerse en el poder.

En la marcha estudiantil, Meriem Medjdoub, en segundo año de psicología en Argel, estima que "la dimisión de 'Butef' no aporta nada". "Reclamamos un cambio radical".

Para Imen Zaaf, estudiante de segundo año de inglés, esta dimisión anunciada es "una distracción" ya que, como "después de cada movilización en la calle (...), buscan ganar tiempo".

"La retirada de Buteflika es una parte de la solución", avanza Amina Yahyaoui, estudiante de periodismo, pero "tiene que ir seguido de la salida de todos los miembros de este gobierno y luego se tiene que dejar al pueblo votar libremente para elegir un presidente".

Para el diario El Watan, “la señal fuerte tan esperada aparece como una media medida que deja a todo el mundo con las ganas, hasta que la dimisión de ‘AB’ no habrá sido formulada y no se active realmente la salida de todo lo que simboliza el sistema”.

"El final del largo reinado de Buteflika está lejos de ser sinónimo del (final) del sistema", desconfía Liberté, aunque saluda "una victoria importante para el pueblo".

Las "decisiones importantes" que el jefe de Estado indicó el lunes que tomaría "para garantizar la continuidad" del Estado durante el período de transición, antes de presentar formalmente su dimisión, suscitan muchas especulaciones.

Para algunos, se trata de un intento de colocar a "sus hombres" para mantener el control durante la transición.

Entre las hipótesis que circulan figuran la elección de un nuevo presidente de la Cámara Alta, a quien la Constitución da el poder durante el periodo interino, o la destitución del general Ahmed Gaid Salah, jefe del Estado Mayor, leal apoyo que acabó por abandonar al jefe de Estado.

Entretanto, las investigaciones anunciadas contra influyentes empresarios vinculados al entorno del jefe de Estado apuntan hacia una posible "guerra de clanes" en las altas esferas del poder.

Ali Hadad, exjefe de la patronal, rico e influyente hombre de negocios cercano al primer círculo presidencial, fue detenido el sábado por la noche en un puesto fronterizo con Túnez.

Por el momento, según la prensa, se le reprocha una infracción sobre divisas: en el registro de su coche se encontró divisas y dinares argelinos que tendría que haber declarado en la aduana.