AFP . 18 mayo
Fernández estuvo en el gobierno entre 2007 y 2015
Fernández estuvo en el gobierno entre 2007 y 2015

Buenos Aires. La expresidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner anunció este sábado, a la sorpresa general, su candidatura al cargo de vicepresidenta, en una fórmula peronista de centroizquierda para enfrentar al jefe de Estado, Mauricio Macri, en las elecciones generales del 27 de octubre.

En un video difundido en las redes sociales, Kirchner, de 66 años, le pide a Alberto Fernández, exjefe de gabinete del gobierno argentino, ser candidato a la presidencia.

“Le he pedido a Alberto Fernández que encabece la fórmula que integraremos juntos, él como candidato a presidente y yo como candidata a vice en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias” del 11 de agosto, dijo Kirchner en un sorpresivo mensaje con su voz, que acompañaba a imágenes de archivo en un video de 12 minutos.

Hasta el momento Kirchner se ubicaba al frente de todos los sondeos de intención de voto para regresar al poder que ejerció dos veces (2007-2011 y 2011-2015).

Ni siquiera más de una decena de causas por presunta corrupción que pesan sobre ella le impedirán presentarse. La primera audiencia oral comenzará este martes y el juicio durará al menos un año, según analistas judiciales. Además, tiene fueros de senadora que le permitieron evitar las prisiones preventivas.

En el video, que marca un súbito giro en la campaña, Kirchner destacó que Fernández, dirigente peronista negociador y moderado, fue jefe de gabinete de su marido, el fallecido mandatario Néstor Kirchner (2003-2007), “en tiempos difíciles”, tras la crisis de 2001, la peor en la historia del país.

“Pero los tiempos que estamos viviendo ahora los argentinos son realmente dramáticos. Nunca tantos y tantas durmiendo en las calles, con problemas de trabajo o llorando frente a una factura impagable de luz o de gas”, añadió.

“Y si miramos al Estado... ay Dios mío... la deuda externa contraída en tres años más grande que la ‘defaulteada’ que recibió Néstor. Con el agravante de que casi el 40% es con el Fondo Monetario”, criticó la exmandataria.

Para el analista Rafael Gentili, titular del Laboratorio de Políticas Públicas, la decisión responde a “la necesidad de tener un candidato menos resistido en segunda vuelta”. “Su presencia en la fórmula permite retener 100% de intención de voto”, dijo a la AFP.

Entre el amor y el odio

Con 66 años, senadora desde 2017 y dos veces presidenta entre 2007 y 2015, Kirchner, del peronismo de centroizquierda, es la figura política con mayor intención de voto para las presidenciales del 27 de octubre, en las que el mandatario liberal Mauricio Macri buscará la reelección.

Pero también es quien tiene el más fuerte nivel de rechazo y, con una docena de causas judiciales abiertas en su contra por presunta corrupción, la fórmula que anunció este sábado, en la que acompañará como candidata a la vicepresidencia a su exjefe de gabinete Alberto Fernández, luce como una apuesta astuta para unificar a la disímil y fragmentada oposición peronista.

El anuncio tiene lugar pocos días antes del inicio el martes del primer juicio oral en su contra, en el que se le acusa de haber beneficiado a Lázaro Báez, un empresario cercano a la familia Kirchner, con la adjudicación de obras viales en la provincia de Santa Cruz (sur).

En total, la exmandataria tiene 12 causas abiertas, cinco de éstas con pedido de prisión preventiva, de la que se le exime por los fueros parlamentarios que ostenta. En algunos de esos casos se indaga también a sus hijos Máximo, quien es diputado, y Florencia, cineasta.

Viuda del expresidente Néstor Kirchner (2003-2007), fallecido en 2010, el estilo de la pareja quedó registrado como la marca "K", denominación con la que los argentinos se refieren tanto al matrimonio como a sus simpatizantes, sean estos activistas, jueces o empresarios.

Cristina se casó con Néstor Kirchner cuando ambos eran aún estudiantes de Derecho en la Universidad de La Plata (a unos 60 km de Buenos Aires). Desde entonces se mostraron como una pareja indisoluble en la vida privada y pública.

Después de la muerte de su marido, la expresidenta le ha puesto el nombre de Kirchner a una central nuclear y a un importante centro cultural en la capital, entre otros homenajes de partidarios en el país.

“Desde que nos conocimos con Néstor nunca más nos separamos, siempre estábamos juntos”, dice en su libro “Sinceramente”, presentado hace poco más de una semana en la Feria del Libro de Buenos Aires y que ha alcanzado un récord de ventas.

Militantes del peronismo desde su época universitaria, Néstor y Cristina estuvieron detenidos durante 17 días en 1976, durante la dictadura militar (1976-83).

A partir de ese episodio, se concentraron en el estudio jurídico que montaron en la ciudad de Río Gallegos (sur), que según el relato de la expresidenta fue muy exitoso y les dio la base de su fortuna con la compra de más de 20 inmuebles en la Patagonia.

Pasada la dictadura comenzó su carrera política. Néstor fue intendente de Río Gallegos y luego gobernador de Santa Cruz. Cristina fue diputada y también senadora por la misma provincia.

Finalmente, los dos llegaron a la presidencia en un plan concertado. “Pensábamos en la necesidad de asegurar en el tiempo un proceso político virtuoso de transformación del país”, refiere al explicar por qué después del primer mandato de su marido lanzó ella su candidatura.

Su gobierno se caracterizó por políticas proteccionistas y de programas de asistencia social, con múltiples subsidios que engrosaron el gasto público. Enfrentó a sectores poderosos, como los propietarios del campo, los grandes medios de comunicación y las instituciones financieras internacionales.

En esos años se acercó a los dirigentes de izquierda que entonces gobernaban en Brasil, Ecuador, Bolivia y Venezuela. En particular, Cristina Kirchner evoca con afecto a Fidel Castro y a Hugo Chávez. También se precia de una relación cercana con el papa Francisco, antiguo arzobispo de Buenos Aires.

Durante su mandato, se aprobó el matrimonio igualitario y también una ley de identidad de género, convirtiendo a Argentina en pionera en América Latina. Pero no permitió que prosperase un debate sobre la legalización del aborto.

Sin embargo, en 2018, dio su voto favorable en el Senado a una ley del aborto, que finalmente no fue aprobada.

“Yo antes era una persona que decía ‘no soy feminista, soy femenina’. ¡Qué estupidez! ¡Qué inmensa estupidez y lugar común”, ha comentado.

Hija de un conductor de autobuses y un ama de casa, Cristina Kirchner es la mayor de dos hermanas. Reivindica sus orígenes de clase media baja aunque no esconde su preferencia por marcas de lujo ni su gusto por los viajes.