AFP. 12 febrero
Esta fotografía muestra un automóvil de una víctima después de que un proyectil aterrizó en un vecindario residencial cerca de la Universidad de Trípoli en la capital libia. Foto: AFP
Esta fotografía muestra un automóvil de una víctima después de que un proyectil aterrizó en un vecindario residencial cerca de la Universidad de Trípoli en la capital libia. Foto: AFP

Naciones Unidas. Naciones Unidas. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó este miércoles, por primera vez desde que se reanudó el conflicto en Libia en abril, una resolución que llama a "un alto el fuego duradero" tras la frágil tregua en ese país desde enero.

El texto, redactado por representantes de Reino Unido, fue aprobado por 14 votos de 15, con la abstención de Rusia.

El debate se extendió durante más de tres semanas, e ilustró las persistentes divisiones de la comunidad internacional sobre el conflicto libio, a pesar de la unidad expuesta en una cumbre en Berlín el 19 de enero, en la que se acordó poner fin a la interferencia exterior en el país y mantener el embargo de armas.

La resolución "afirma la necesidad de un alto el fuego duradero en Libia, lo antes posible y sin condiciones previas", y expresa "las preocupaciones por la creciente participación de mercenarios en Libia".

La discusión sobre esos términos provocó un estancamiento en las conversaciones con Rusia la semana pasada, dado que Moscú buscó, sin éxito, reemplazar la palabra "mercenarios" por "combatientes terroristas extranjeros".

Libia, el país más rico en petróleo de África, vive sumergido en el caos desde que una revuelta apoyada por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) acabara en el 2011 con el derrocamiento y asesinato del dictador Muamar Gadafi, con dos autoridades rivales y grupos armados que se disputan el control.

Desde abril del 2019, el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) reconocido por la ONU se ha enfrentado contra la ofensiva general del ejército Haftar, apoyado por Rusia, Egipto y Emiratos Árabes Unidos, para hacerse con la capital del país, Trípoli.

El 12 de enero se estableció un alto el fuego, y una semana después, en Berlín, líderes mundiales acordaron acabar con cualquier interferencia internacional en el país y mantener el embargo de armas.

Allí participaron los presidentes de Rusia y Turquía, cuyos países apoyan a los dos partidos opositores en Libia.

Sin embargo, los enfrentamientos se repiten casi a diario a las afueras de Trípoli y las armas continúan entrando en el país, alimentado un conflicto que ya ha dejado más de 1.000 muertos y 140.000 desplazados, según la ONU.

Más conversaciones

Moscú es acusada de enviar miles de mercenarios de Wagner, una compañía de seguridad privada, para apoyar a Haftar, quien controla buena parte del sur y del este de Libia. Rusia niega cualquier vinculación.

Estados Unidos pidió que en la resolución se identificara claramente al grupo Wagner, informaron diplomáticos a la AFP, aunque finalmente aceptaron la definición de "mercenarios".

El embajador de Rusia ante la ONU, Vassili Nebenzia, dijo que su país se abstuvo debido a las dudas que despierta en Moscú que se pueda hacer cumplir la resolución, ya que las partes en conflicto aún no han acordado los términos del alto el fuego.

La resolución llama a continuar con las negociaciones por parte de la comisión militar conjunta, establecida en enero entre las dos partes con el objetivo de lograr un "alto el fuego permanente".

La reunión de la comisión en Ginebra terminó el sábado sin una resolución, pero la ONU propuso reanudar las conversaciones a partir del 18 de febrero.