AFP. 4 septiembre
La alta comisionada de la ONU para Derechos Humanos, Michelle Bachelet, hizo los señalamientos al gobierno de Brasil durante una rueda de prensa en Ginebra, este miércoles 4 de setiembre del 2019.
La alta comisionada de la ONU para Derechos Humanos, Michelle Bachelet, hizo los señalamientos al gobierno de Brasil durante una rueda de prensa en Ginebra, este miércoles 4 de setiembre del 2019.

Ginebra y Brasilia. La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, advirtió este miércoles sobre una “reducción del espacio democrático” en Brasil, en especial con ataques contra los defensores de la naturaleza y de los derechos humanos.

“Estos últimos meses, hemos observado (en Brasil) una reducción del espacio cívico y democrático, caracterizado por ataques contra los defensores de los derechos humanos, restricciones impuestas al trabajo de la sociedad civil”, declaró Bachelet en una rueda de prensa en Ginebra.

También señaló un "aumento" del número de personas que murieron a manos de policías en este país, dirigido por el presidente de extrema derecha Jair Bolsonaro. Esta violencia afecta de manera desproporcionada a los afrobrasileños y a las personas que viven en las favelas, precisó.

La expresidenta chilena lamentó igualmente el "discurso público que legitima las ejecuciones sumarias" y la persistencia de cierta impunidad.

Denunció además la voluntad del gobierno brasileño de liberalizar la posesión de armas.

En lo que se refiere a los defensores de los derechos humanos, al menos ocho murieron en el país entre enero y junio, indicó, y precisó que la mayoría de estas muertes sucedieron en litigios por propiedad.

“Explotación ilegal de recursos naturales, principalmente agrícolas, forestales y mineros”, enumeró Bachelet, para quien esta “violencia ligada a la protección del medio ambiente” se ha observado en todo el país y afecta “sobre todo a las comunidades indígenas”.

Este llamado tiene lugar en momentos en el que el presidente Bolsonaro defendió de nuevo, el martes, su voluntad de explotar económicamente la mayor selva tropical del planeta.

Bachelet critica reducción de 'espacio democrático' en Brasil

Desde su llegada al poder en enero, Bolsonaro propugna el desarrollo de la agricultura y de la ganadería en la Amazonia, así como la extracción minera -incluido en las reservas indígenas- en los muy ricos subsuelos amazónicos.

“En lo que respecta a la Amazonia, el 33% de los incendios se producen en tierras indígenas o en lugares protegidos”, detalló Bachelet.

“Hemos dicho al gobierno que debe proteger a los defensores de los derechos humanos, defensores del medio ambiente, pero también examinar las medidas que podrían desencadenar violencia contra ellos”, añadió.

Bachelet y Macron

El mandatario brasileño no tardó mucho en reaccionar a las denuncias de la alta comisionada.

Michelle Bachelet, “siguiendo la linea de (el presidente francés, Emmanuel) Macron de entrometerse en los asuntos internos y en la soberanía brasileña, se implica contra Brasil en la agenda de derechos humanos -de bandidos-, atacando a nuestros valientes policías civiles y militares”, escribió en Twitter.

Bolsonaro comparó en su mensaje la actitud de Bachelet con la de Macron, con quien está en una abierta disputa derivada del alarmante aumento de los incendios de la Amazonia, calificados de “crisis internacional” por Francia.

El mandatario brasileño exige, antes de cualquier discusión con París, que Macron “se retracte” de sus declaraciones en las que sugirió internacionalizar la preservación de la Amazonia, en caso de que Brasil no consiga garantizarla.

En declaraciones a la salida de su residencia oficial en Brasilia, Bolsonaro, un exoficial del Ejército, volvió a la carga contra Bachelet con un elogio a la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990), que derrocó al gobierno socialista de Salvador Allende.

Bachelet “dice que Brasil pierde espacio democrático, (pero olvida que) si la gente de Pinochet no hubiera derrotado a la izquierda en 1973, y con ella a su padre, Chile sería hoy como Cuba”, dijo en referencia al general de brigada Alberto Bachelet.

El padre de la comisionada de la ONU fue detenido y torturado tras oponerse al golpe de Pinochet y murió en la cárcel en 1974.

“Cuando hay personas que no tienen nada que hacer, como la señora Michelle Bachelet, ocupan el sillón de los derechos humanos de la ONU”, declaró.

El canciller de Brasil, Ernesto Araújo, se sumó a las críticas y sostuvo por Twitter que Bachelet está “muy mal informada” sobre lo que ocurre en Brasil.

“Lo que se está encogiendo es el espacio de la izquierda. Tal vez sea eso lo que en el fondo le preocupa” a Bachelet, añadió el jefe de la diplomacia, un escéptico del cambio climático y defensor a ultranza de los valores conservadores.