AFP y AP. 2 diciembre, 2019
Manifestantes prodemocracia tomaron las calles en los distritos Tsim Sha Tsui y Hung Hom, en Hong Kong, el 1.° de diciembre del 2019.
Manifestantes prodemocracia tomaron las calles en los distritos Tsim Sha Tsui y Hung Hom, en Hong Kong, el 1.° de diciembre del 2019.

Pekín. La respuesta no tardó en llegar. Tres días después de anunciar represalias contra el apoyo de Estados Unidos a las protestas en Hong Kong, China sancionó este lunes a la Marina y a varias asociaciones estadounidenses.

El Gobierno chino no se anduvo con paños calientes el jueves cuando calificó de “abominación absoluta” una ley promulgada por el presidente estadounidense, Donald Trump, para apoyar a los manifestantes prodemocracia de Hong Kong, que llevan seis meses desafiando al régimen comunista.

La administración china considera que Washington está manipulando a escondidas a los "alborotadores" hongkoneses y que es responsable del aumento de la violencia en la metrópolis del sur del país.

Sin prolongar la incógnita, China anunció este lunes la suspensión inmediata de las escalas de los navíos de guerra estadounidenses en la excolonia británica, que le fue devuelta en 1997.

Desde entonces, los buques estadounidenses solían atracar en Hong Kong para que los marinos pudieran "recobrar fuerzas" en el territorio autónomo chino.

El Gobierno chino, que ejerce su autoridad sobre Hong Kong en materia militar, “suspenderá el estudio de las peticiones de visita de recuperación de los navíos de guerra estadounidenses, desde hoy (lunes)”, anunció a la prensa la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hua Chunying.

En agosto, Pekín ya bloqueó dos visitas de buques estadounidenses, según la Marina estadounidense. La última visita de la US Navy, la del Blue Ridge, se remonta a abril, antes de que estallaran las protestas en Hong Kong.

“Operativamente, desde un punto de vista militar, esto no cambia gran cosa para Estados Unidos”, declaró Michael Raska, especialista en cuestiones de defensa de la Universidad tecnológica de Nanyang de Singapur.

Políticamente, la decisión de Pekín da muestras de que "la tensión entre China y Estados Unidos seguirá aumentando", predijo.

Para el experto Michael Cole, del Global Taiwan Institute de Taipéi, la medida “es, ante todo, un símbolo”, pero ilustra “la escalada de represalias que envenena la relación” entre ambas potencias.

Organizaciones sancionadas

Además, el Gobierno chino impondrá “sanciones a las organizaciones no gubernamentales que se comportaron mal” en Hong Kong, anunció Hua, aunque no dio más detalles.

Entre estas asociaciones, figuran organizaciones estadounidenses activas en el ámbito de los derechos humanos, como Human Rights Watch y Freedom House.

La semana pasada, el gobierno chino anunció que tomaría medidas represalias ante la “ley del 2019 sobre derechos humanos y democracia en Hong Kong”, rubricada por el presidente estadounidense.

El texto amenaza con suspender el estatus económico especial que Washington da a la excolonia británica si no se respetan los derechos de los manifestantes.

Donald Trump también aprobó una medida para prohibir la venta de material destinado a reprimir manifestaciones a la Policía de Hong Kong.

Pekín considera ambos textos como una injerencia en sus asuntos internos.

Al diferendo sobre Hong Kong se añade la guerra comercial y tecnológica en que se hallan enfrentados ambos países desde hace año y medio.

Pero, de momento, Pekín se abstuvo de mezclar ambos asuntos y suspender las negociaciones, que en la actualidad tratan sobre un "acuerdo preliminar" en el ámbito comercial.

Si no se alcanzara un acuerdo, podrían aprobarse nuevas subidas de aranceles mutuas a partir del 15 de diciembre.

Siguen las huelgas

Mientras tanto, en Hong Kong, cientos de personas empleadas en el sector publicitario iniciaron una huelga de cinco días el lunes para mostrar su apoyo a las protestas contra el gobierno en el territorio.

Antony Yiu, empresario publicitario y uno de los organizadores de la huelga, dijo que querían que otros sectores se sumaran a la protesta.

“El gobierno parece seguir ignorando la voz de la mayoría de la gente, de modo que por eso en el sector publicitario queremos dar el primer paso para instar a otros sectores a participar en la huelga para hacer más presión”, dijo.

Hong Kong lleva seis meses envuelta en protestas casi constantes, que reclaman elecciones democráticas y una investigación sobre la supuesta brutalidad policial en las manifestaciones.

Más de 10.000 personas marcharon el domingo para intentar presionar al gobierno a que acceda a las demandas del movimiento, una semana después de que los candidatos prodemocracia ganaran de forma abrumadora en las elecciones a juntas de distrito.

La Policía antimotines lanzó gas lacrimógeno y bolas de gas pimienta a algunos de los manifestantes.

La jefa del Gobierno de Hong Kong, Carrie Lam, ha dicho que acelerará el diálogo, pero no ha ofrecido ninguna concesión desde los comicios.