AFP. 20 diciembre, 2017

(Video) Cataluña decide en las urnas la suerte del independentismo

Barcelona. Una sociedad catalana profundamente dividida decidirá este jueves si renueva o no su confianza en los independentistas, en unas elecciones regionales excepcionales convocadas tras la destitución del ejecutivo secesionista, cuyo presidente Carles Puigdemont está en Bélgica y parte de su gobierno en la cárcel.

En total, 5,5 millones de catalanes están llamados a votar en estos comicios convocados por el gobierno central de Mariano Rajoy después de aplicar un artículo constitucional, el 155, que le permitió destituir al ejecutivo catalán y disolver el parlamento después de que éste proclamase la independencia, en la peor crisis política que vivió España desde la restauración de la democracia.

Los sondeos dan favoritos a dos partidos: los independentistas de ERC (Izquierda Republicana de Cataluña), cuyo líder, Oriol Junqueras, está en prisión preventiva como sospechoso de sedición y rebelión, y Ciudadanos, un partido favorable a la unidad de España y primera fuerza opositora en la cámara saliente.

Simultáneamente, los mismos sondeos pronostican que ninguno de los dos podrá gobernar en solitario, abriendo la puerta a la repetición de un ejecutivo independentista, uno unionista u otro transversal, cuya composición será determinante para el futuro político.

Personas caminan frente a una bandera catalana independentista antes de las elecciones regionales en Barcelona, España, el 21 de diciembre del 2018.
Personas caminan frente a una bandera catalana independentista antes de las elecciones regionales en Barcelona, España, el 21 de diciembre del 2018.

En juego está además la posibilidad de que una mujer acabe presidiendo por primera vez la Generalitat: Inés Arrimadas, de 36 años, de Ciudadanos, nacida en Andalucía (sur) y establecida en Cataluña desde hace más de una década, o Marta Rovira, de ERC, 40 años y oriunda de Vic, un feudo nacionalista catalán.

Este miércoles era la tradicional jornada de reflexión que precede a los comicios y en la que no hay actividad política.

En los actos de clausura de campaña, el martes por la noche, Puigdemont, candidato de la plataforma independentista recién creada Juntos por Cataluña, pronunció un discurso insistiendo en que los únicos resultados aceptables son su reelección, sembrando dudas sobre su reacción a una victoria de sus hasta ahora socios de gobierno, ERC.

“Si gano las elecciones y soy investido presidente, entraré en el palacio de la Generalitat con todo el gobierno legítimo”, dijo. El resultado debe ser “que el presidente y el gobierno que fueron cesados vuelvan, cualquier otra cosa es una derrota, no una derrota por unos años sino por décadas”.

“Estas no son elecciones normales”, avisó Puigdemont a través de la pantalla. “No está en juego quién gana las elecciones, sino si gana el país o gana (Mariano) Rajoy”.

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Por su parte, Rovira dijo que “no permitieron a Oriol Junqueras participar en la campaña electoral porque les da miedo, porque es el mejor candidato”.

Arrimadas pidió “salir a votar en masa para despertar de la pesadilla del ‘procés’ (ndlr: independentista) y trabajar por una Cataluña de todos”.

Los colegios electorales abrirán de 9 a. m. a 8 p. m. (hora en España). No habrá sondeo a boca de urna, pero el recuento habrá avanzado lo suficiente como para tener una idea del ganador.

Para evitar posibles interferencias externas, la dirección de la página web oficial del recuento no se anunciará hasta última hora. Por otra parte, algunos independentistas han esgrimido la posibilidad de un fraude electoral, que el gobierno central niega categóricamente.

“No hay ningún solo elemento informatizado en el proceso. Eso quiere decir que es imposible que un ataque informático pueda generar problemas a la hora del recuento”, explicaron fuentes cercanas al gobierno de Rajoy.

Lo que se quiere prevenir “es la posibilidad de que la noche electoral hubiera algún intento de suplantar páginas web de información electoral. Hemos reforzado un sistema de rastreo de posibles noticias falsas, para evitar que se pueda dar como válido un dato que no lo es”, añadieron.