Agencia AFP. 20 marzo

La Haya. Chile tiene la obligación de negociar un acceso soberano al océano Pacífico para Bolivia en virtud de sus contactos diplomáticos y de las resoluciones de la Organización de Estados Americanos (OEA), defendió este martes la delegación boliviana en su segundo día de alegatos ante la CIJ.

“La Asamblea General es el órgano supremo de la OEA y cuando emite una resolución, existe al menos una obligación (...) de responder de buena fe”, aseguró la experta de la delegación boliviana, Amy Sander, en referencia a las resoluciones adoptadas por este organismo entre 1979 y 1989.

Los jueces escuchan los alegatos de Bolivia en la Corte Internacional de Justicia sobre el conflicto fronterizo con Chile, el 19 de marzo del 2018.
Los jueces escuchan los alegatos de Bolivia en la Corte Internacional de Justicia sobre el conflicto fronterizo con Chile, el 19 de marzo del 2018.

En su demanda presentada en el 2013 contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), Bolivia destaca la resolución de 1979, mediante la cual la OEA urge a La Paz y Santiago a iniciar “negociaciones encaminadas a dar a Bolivia una conexión territorial libre y soberana en el océano Pacífico”.

El gobierno boliviano, que busca un fallo de la CIJ estableciendo la obligación de Chile de negociar un acceso soberano de Bolivia al océano Pacífico y su incumplimiento por el momento, también basó su defensa en los contactos diplomáticos entre ambos, especialmente en el siglo XX.

Última fase en La Haya de disputa por mar entre Chile y Bolivia

El exsecretario general de la OEA de 2005-2015, el senador chileno José Miguel Insulza, rechazó esa posición ante los periodistas, asegurando que “en resoluciones de organismos internacionales, no existe base jurídica para decir que un país se obliga con ello, a menos que lo haga explícitamente”.

“La Asamblea General es el órgano supremo de la OEA y cuando emite una resolución, existe al menos una obligación (...) de responder de buena fe”, Amy Sander, experta de la delegación boliviana

Chile criticó además el “doble discurso” de Bolivia respecto a este organismo con sede en Washington, máxime cuando el gobierno de Evo Morales, que busca revalidar su cargo en el 2019 en un continente que vira a la derecha, acusó en noviembre al actual secretario general Luis Almagro de “injerencista” con su país.

La Guerra del Pacífico de 1879-1883 supuso que Bolivia perdiera 120.000 km2 de territorio y sus únicos 400 kilómetros de costa en favor de Chile, cuya invasión de esta zona situada alrededor de Antofagasta se confirmó con el Tratado de Paz y de Amistad firmado con La Paz en 1904.

Bolivia estima, no obstante, que desde entonces los chilenos adoptaron un compromiso de negociar un acceso al océano para este país andino, el único del continente americano junto a Paraguay sin salida al mar. Este principio se mantendría en vigor, pese al fracaso de los diferentes “ciclos” de negociación.

En una nota diplomática de 1950, Chile expresaría por ejemplo su disposición a abrir “negociaciones directas” a cambio de compensaciones no territoriales con la intención de “producir efectos jurídicos conforme al derecho internacional”, explicó ante el tribunal Antonio Remiro Brotons, experto de la delegación boliviana.

Chile, cuyo canciller Roberto Ampuero descartó de nuevo ceder territorio a Bolivia, rechaza en cambio cualquier obligación vinculante y asegura que, si bien ha dialogado con Bolivia a lo largo de la historia para mejorar su acceso al Pacífico, lo ha hecho simplemente como un acto de buena vecindad.

”¿Todas estas declaraciones eran simplemente caprichos diplomáticos como dice ahora Chile?”, se preguntó por su parte otro experto de la delegación boliviana, el profesor Payam Akhavan, tras repasar las declaraciones de cancilleres y jefes de Estado chilenos a lo largo del siglo XX.

El presidente boliviano, que no tomó la palabra ante la CIJ, subrayó la “contundencia” del análisis jurídico boliviano, algo que para el representante chileno ante el tribunal, Claudio Grossman, fue “poco riguroso”. “Era una suma de peras y de manzanas”, agregó.

Réplica de Chile

Tras los alegatos orales de Bolivia, Chile responderá este jueves y viernes. Una segunda ronda, prevista la próxima semana, pondrá fin a esta fase el 28 de marzo, la última antes del fallo de este tribunal de la ONU previsto meses después.

Más allá de ambos países, que sólo tienen relaciones a nivel consular desde 1978 tras un fallido acercamiento, los alegatos y la futura decisión del tribunal también serán seguidos de cerca en Perú, país aliado de Bolivia en el conflicto del siglo XIX.

Perú firmó un acuerdo con Santiago en 1929 que establece que debe ser consultado, si Chile decidiera ceder alguno de sus antiguos territorios. Ante la CIJ, los bolivianos recordaron que Santiago les prometió en 1895 cederles eventualmente territorio de la otrora provincia peruana de Arica.

La cuestión de cesión territorial no forma parte de la demanda. Bolivia indicó el lunes que su objetivo es que Chile “regrese a la mesa de negociación” y tampoco pide que los magistrados fijen “las modalidades específicas del acceso soberano al mar”.

Chilenos y bolivianos enfrentan un segundo proceso en trámite en la CIJ, por el uso de las aguas del Silala. Para Chile, que presentó en el 2016 la demanda, es un río internacional, mientras que Bolivia lo considera un manantial que le pertenece.