Política

Biden y Obama vuelven a formar equipo por un día

El objetivo del encuentro era intentar recuperar la fuerza demócrata antes de las elecciones de mitad de mandato.

Washington. Joe Biden y Barack Obama volvieron a reunirse este martes, al menos por un día, con la visita del expresidente de Estados Unidos al que fuera su vicepresidente en la Casa Blanca. El objetivo del encuentro era intentar recuperar la fuerza demócrata antes de las elecciones de mitad de mandato.

El ambiente fue a la vez nostálgico, festivo y humorístico en el reencuentro del viejo equipo.

“Bienvenido de vuelta a la Casa Blanca. Se siente como en los viejos tiempos”, le dijo Biden a su antiguo jefe en una abarrotada Sala Este, en la que entraron juntos en medio de una gran ovación del personal y los miembros del Congreso.

Para Obama, esta fue la primera vez que pisa los pasillos reverenciados y las salas históricas desde que se fuera hace cinco años, tras entregar el poder a Donald Trump y dar paso a un periodo de agitación política sin precedentes en los tiempos modernos.

“Vicepresidente Biden”, dijo Obama al tomar el micrófono, antes de corregirse entre risas, diciendo que “eso era una broma”.

Biden prolongó el chiste presentándose como “el vicepresidente de Barack Obama”.

Para el actual mandatario, quien sirvió por dos mandatos como adjunto al primer presidente negro de EE. UU. antes de salir de su retiro e impedir a Trump la reelección, este fue también un momento conmovedor.

Rodeado por los efectos de la pandemia de covid-19, la inflación galopante, una oposición republicana fuertemente obstruccionista y la invasión rusa de Ucrania, el mandatario ha tenido más de un año para conocer las dificultades reales del puesto.

Sus índices de aprobación en las encuestas son muy malos. Están estancados en el rango del 40%, con pocos signos de mejora.

La consigna para la reunión en la Casa Blanca fue un acontecimiento político relativamente feliz: el 12º aniversario de la puesta en marcha de la Ley de Asistencia Asequible, un destacado logro de Obama en ámbito doméstico.

Conocido popularmente como Obamacare, el plan de asistencia sanitaria subvencionada amplió el acceso a los servicios médicos a millones de personas en un país en el que muchos no tienen condiciones financieras para visitar al médico y al dentista y corren el riesgo de caer en la bancarrota por los costos de las operaciones de urgencia.

Los republicanos han hecho reiterados y feroces intentos de eliminar un plan que denuncian como socialismo, pero el Obamacare, que busca asegurar asistencia médica a los estadounidenses, ha sobrevivido a la mayoría de los ataques y, bajo el mandato de Biden, se ha visto ampliado.

“A pesar de las grandes dificultades, Joe y yo estábamos decididos”, dijo Obama. “Tenía la intención de conseguir la aprobación de la asistencia sanitaria aunque me costara la reelección, algo que por un tiempo parecía que iba a ser así”.

El verdadero objetivo de la reunión entre Biden y Obama es más amplio: una oportunidad para reforzar la marca centrista de Biden y tranquilizar a los demócratas que huyen de lo que las encuestas predicen que será una aplastante derrota electoral en noviembre, con los republicanos recuperando el control del Congreso.

Además de hablar de la política sanitaria, la Casa Blanca destacó que el 44º presidente y el actual 46º almorzaron tal como solían hacer una vez a la semana durante la administración de Obama.

“Ellos son amigos de verdad, no sólo amigos de Washington”, insistió la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki.

A menudo se dice que los amigos verdaderos no abundan en la despiadada Washington, pero Barack y su esposa Michelle Obama son ciertamente populares entre los demócratas y se les considera capaces de espolvorear el polvo mágico tan necesario en el partido.

Pero, cuando se trata de las elecciones de medio mandato, Obama no es precisamente el mejor ejemplo: sus demócratas fueron aniquilados en las elecciones al Congreso de 2010 y 2014.

Por otro lado, Obama demostró con su reelección en 2012 que un presidente puede sobrevivir a esos terremotos - una lección para Biden en 2024, tal vez, cuando puede enfrentarse a una repetición de su batalla contra Trump.

Obama, con sus famosas y suaves habilidades retóricas aún intactas, hizo un llamamiento a los demócratas para que no pierdan la confianza en sí mismos.

“Estoy fuera del ruedo, pero sé lo desanimada que la gente puede quedar con Washington”, dijo.

En su discurso, Biden dejó entrever que la asistencia sanitaria podría ser uno de los elementos de la apuesta de los demócratas para mantener su control del Congreso.

“Si los republicanos vuelven al poder, intentarán derogar la Ley de Asistencia Asequible”, advirtió. “Así que presten mucha atención, amigos”.

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