AFP. 26 agosto, 2020
El príncipe heredero de Baréin, Salman bin Hamad bin Isa al-Jalifa (frente, derecha), recibió al secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo (frente, izquierda), este miércoles 26 de agosto del 2020 en Manama, AFP
El príncipe heredero de Baréin, Salman bin Hamad bin Isa al-Jalifa (frente, derecha), recibió al secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo (frente, izquierda), este miércoles 26 de agosto del 2020 en Manama, AFP

Manama. El rey de Baréin reafirmó el miércoles que su país apoya la creación de un Estado palestino en un encuentro con el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, de gira por Oriente Medio, rechazando implícitamente el intento de Washington de que establezca rápidamente relaciones con Israel.

El jefe de la diplomacia estadounidense se encontraba en Manama, tercera etapa de su gira regional destinada a acercar a Israel y los países árabes, tras el acuerdo histórico de normalización de relaciones entre Israel y Emiratos Árabes Unidos.

Según la agencia oficial de noticias BNA, el rey Hamad bin Issa al Jalifa subrayó durante un encuentro con Pompeo “la importancia de los esfuerzos para acabar con el conflicto entre israelíes y palestinos por medio de la solución de dos Estados”.

Esta opción permitiría, según él, “una solución global y sostenible en Oriente Medio que comportaría la creación de un Estado palestino con Jerusalén Este como capital, conforme al derecho internacional y a la iniciativa de paz árabe”, que pide la retirada completa de Israel de los territorios palestinos ocupados desde 1967, a cambio de una normalización.

Según un comunicado del Departamento de Estado estadounidense, Irán y la estabilidad en la región fueron los principales temas de la reunión entre Pompeo y el rey de Baréin, donde tiene base la quinta flota de la Marina estadounidense.

Pompeo indicó en Twitter que había hablado con el príncipe heredero, Salman bin Hamad al Jalifa, de la “importancia de reforzar la paz y la estabilidad en la región, incluso mediante el refuerzo de la unidad (de los países árabes) del Golfo para frenar la influencia maligna de Irán”.

Baréin e Israel comparten con otros países árabes de la región la misma hostilidad hacia Irán. Manama acusa a la República Islámica de instrumentalizar a la comunidad chiita del reino contra la dinastía sunita en el poder.

El pequeño reino, que mantiene contactos con Israel desde los años 1990, fue el primer país del golfo Pérsico que celebró el acuerdo de normalización de relaciones entre Emiratos e Israel, anunciado el 13 de agosto.

Piedras en el camino

El lunes, en Israel, en la primera etapa de su gira por Oriente Medio, Pompeo declaró sentirse optimista sobre la posibilidad de ver a otros países árabes seguir los pasos de Emiratos Árabes Unidos.

Pero el martes se enfrentó al rechazo de Sudán, cuyo gobierno dijo que no tenía “mandato” para normalizar relaciones con Israel durante el periodo de transición, que se prolongará hasta el 2022.

Baréin sigue una posición cercana a la de su aliado Arabia Saudí, peso pesado de la región, que no criticó el acuerdo del 13 de agosto, pero descarta una normalización con Israel hasta que no haya una solución a la cuestión palestina.

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo (izquierda), conversó este miércoles 26 de agosto del 2020, en Manama, con el príncipe heredero barení, Salman bin Hamad bin Isa al-Jalifa. AFP
El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo (izquierda), conversó este miércoles 26 de agosto del 2020, en Manama, con el príncipe heredero barení, Salman bin Hamad bin Isa al-Jalifa. AFP

Los líderes palestinos denunciaron el acuerdo, algunos lo consideran como "una puñalada en la espalda", e intentan movilizar a las potencias extranjeras para obstaculizarlo.

Analistas declararon que incluso si Pompeo no lograba convencer a Baréin de la utilidad de las relaciones oficiales con Israel, este país puede desempeñar un importante papel de intermediario en la diplomacia regional.

“Aunque Arabia Saudí no puede normalizar directamente sus relaciones debido al punto muerto en el proceso de paz, Baréin podría convertirse en un elemento central para los intercambios sauditas e israelíes”, declaró Andreas Krieg, del King’s College de Londres.

Después de Baréin, Pompeo llegó el miércoles por la tarde a Emiratos e inició encuentros con el ministro de Relaciones Exteriores, Abdalá bin Zayed al Nahyan, y el asesor de seguridad nacional, Tahnun bin Zayed al Nahyan.

"Esperamos poder aprovechar este impulso para alcanzar la paz en la región", tuiteó Pompeo a su llegada a Abu Dabi.

El martes, Pompeo mantuvo una conversación telefónica con el príncipe heredero de Abu Dabi, jeque Mohamed bin Zayed al Nahyan, considerado como el artífice del acuerdo con Israel.

Los dos hombres hablaron de este pacto histórico "y de las perspectivas de reforzarlo para favorecer la bases de la paz y de la estabilidad en la región", informó la agencia oficial WAM.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, desmintió informaciones según las cuales el acuerdo con Abu Dabi incluía la venta de aviones de combate F-35 estadounidenses a Emiratos, oponiéndose a tal transacción, que podría privar a Israel de su superioridad tecnológica en la región.