Se enfoca en la lucha contra el cambio climático y el desarrollo de infraestructura

 9 febrero, 2016

Washington, Estados Unidos

El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, presentó este martes su propuesta presupuestaria para el año fiscal 2017 por un valor de $4 billones, con especial énfasis en el combate al cambio climático, la inversión en infraestructuras y la lucha contra amenaza terrorista.

En su última propuesta antes de que deje la Casa Blanca en enero próximo, Obama dibujó un panorama económico de sólido crecimiento, que situó en el 2,6% para 2016 y 2017, y con unos déficit fiscales que se prevé queden por debajo de 2,5% de ahora hasta 2020.

"El plan rebaja los déficit y mantiene los progresos fiscales a través de ahorros inteligentes en el sistema de salud, migratorio y la reforma impositiva", dijo el mandatario en el documento.

Entre las novedades figura una partida adicional de $19.000 millones para reforzar la ciberseguridad y el ya adelantado impuesto de $10 al barril de petróleo para financiar diversos proyectos de energías limpias e inversión en infraestructuras en Estados Unidos.

Al presentar el plan en una teleconferencia, altos cargos de la Administración estadounidense rechazaron la idea de que el último presupuesto del presidente sea "irrelevante".

Subrayaron que la "ambiciosa" agenda busca ahondar en los logros económicos, especialmente en materias de reducción del desempleo y ampliación de cobertura sanitaria para 18 millones de estadounidenses.

No obstante, lo cierto es que se trata de un documento de casi exclusivo carácter político, ya que los líderes del Congreso, controlado en ambas cámaras por los republicanos, han mostrado su oposición a muchas de las propuestas que se han ido conociendo en las últimas semanas.

El año fiscal 2017 comienza el 1 de octubre de este año.

Carga tributaria. En total, el presupuesto aumentaría los impuestos en $2,6 billones en la próxima década, lo que es casi el doble del aumento impositivo que Obama pidió en el presupuesto del año pasado y que no fue aprobado.

Legisladores republicanos advirtieron que la idea de poner un impuesto de $10 por barril a la importación de petróleo, a fin de recaudar $319.000 millones en la década próxima, no será aprobada de manera alguna.

Según el presupuesto de Obama, ese dinero financiaría el desarrollo de sistemas de transporte alternativos a fin de reducir los efectos del calentamiento global.

"El presidente Obama abandonará el cargo sin jamás haber logrado un presupuesto equilibrado. Esto no es ni siquiera un presupuesto sino un manual de ideas progresistas para aumentar la burocracia estatal a expensas de los trabajadores estadounidenses ", dijo el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan.

Tan sólo el impuesto a la importación de petróleo "aumentaría el costo de la gasolina en 24 centavos el galón, eliminaría empleos y perjudicaría a un sector clave de la economía. El pueblo estadounidense merece algo mejor".

Ryan prometió que los republicanos elaborarán en breve un presupuesto que sí estará balanceado.

Aun con el aumento de impuestos, el presupuesto de Obama proyecta déficits para los años subsiguientes, hasta un total de $9,8 billones en la década entrante. Hace apenas pocos meses la cifra era de $8 billones.

Gran parte del problema radica en los programas de asistencia pública como el Seguro Social y el Medicare, que aumentarán enormemente en momentos en que las personas de la generación de la posguerra, los llamados "baby boomers", empezarán a jubilarse.

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