AFP. 23 junio
La canciller Ángela Merkel habló el sábado 22 de junio del 2019 en el 37.° Congreso de la Iglesia protestante de Alemania, en Dortmund. La actividad es vista como una señal a la sociedad contra las divisiones y la xenofobia.
La canciller Ángela Merkel habló el sábado 22 de junio del 2019 en el 37.° Congreso de la Iglesia protestante de Alemania, en Dortmund. La actividad es vista como una señal a la sociedad contra las divisiones y la xenofobia.

Berlín. Hasta ahora tabú en Alemania, la idea de una alianza política entre el partido conservador de Ángela Merkel, con problemas, y la extrema derecha, en pleno auge, comienza a plantearse y a sembrar cizaña.

Muestra del nerviosismo reinante, la presidenta de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la canciller, Annegret Kramp-Karrenbauer (llamada “AKK”), anunció la noche del domingo que quiere prohibir en el interior de la agrupación cualquier veleidad de cooperación con el partido de ultraderecha y antiinmigración Alternativa para Alemania (AfD).

“Voy a solicitar la autorización de la dirección del partido (...) para examinar todos los medios para impedir realmente cualquier acercamiento o cooperación con AfD”, dijo en la cadena de televisión ARD.

El debate sobre una posible alianza como la de la vecina Austria, impensable hace unos años, es hoy en día bien real. Está alimentado por tres elecciones regionales clave a partir de septiembre en el este del país, donde AfD podría, según los sondeos, encabezar los resultados y complicar la formación de coaliciones locales de gobierno.

“No tendríamos que excluir la posibilidad de una coalición” con la AfD. Estas declaraciones de un dirigente de la CDU en uno de los estados de la antigua Alemania Oriental, Sajonia-Anhalt, cayeron esta semana como una bomba.

“No es posible ahora, pero no sabemos cómo será la situación dentro de dos o cinco años”, añadió Ulrich Thomas en el diario Mitteldeutsche Zeitung.

Otro dirigente de la CDU en Sajonia-Anhalt, Lars-Jörn Zimmer, señaló –por su parte– que los electores de su formación y los de la AfD tenían los mismos objetivos y formaban parte de una “mayoría conservadora” en Alemania.

Poco antes, fue el exjefe de Inteligencia Interior, Hans-Georg Maassen, miembro del ala más dura de la CDU, quien no excluyó una alianza a nivel nacional.

"Nunca se sabe", apuntó.

Música para la AfD

Estas insinuaciones fueron aprovechadas por la AfD, cuyo vicepresidente, Georg Pazderski, se felicitó el domingo de que “el frente unido (contra su movimiento) comience a desmoronarse”.

“En particular, las bases de la CDU, masivamente decepcionadas por sus propios dirigentes, no pueden oír hablar que el partido está más cerca de la izquierda que de la AfD”, declaró al diario Die Welt.

Manifestantes ultraderechistas portaban retratos de personas supuestamente víctimas de ataques de refugiados. Lo hicieron el 1.° de setiembre del 2018 durante una protesta en la ciudad de Chemnitz, organizada por Alternativa para Alemania (AfD).
Manifestantes ultraderechistas portaban retratos de personas supuestamente víctimas de ataques de refugiados. Lo hicieron el 1.° de setiembre del 2018 durante una protesta en la ciudad de Chemnitz, organizada por Alternativa para Alemania (AfD).

Una alusión a la reorientación hacia el centro del partido conservador durante la era de Ángela Merkel desde el 2005, que gobierna con los socialdemócratas.

Y al hecho de que si hubiera elecciones, sería quizás con los ecologistas, en plena progresión, con quien el centro-derecha podría formar una coalición de gobierno.

La formación de la canciller está bajo presión: tras la victoria decepcionante en las elecciones legislativas del 2017, el partido sigue cayendo en los sondeos.

Y el otoño se anuncia muy turbulento, con las elecciones regionales a partir de setiembre en Brandeburgo, Turingia y Sajonia, todos bastiones de la AfD en la antigua Alemania Oriental. Este partido podría incluso convertirse en estos estados federales la primera fuerza política.

Para los Verdes, es impensable gobernar a nivel nacional con la CDU si el partido pacta a nivel local con la extrema derecha.

"Sería una brecha en la barrera democrática y esto aumentaría de repente la distancia que nos separa" de la CDU, advirtió el viernes uno de sus dirigentes, Michael Kellner.

Este nuevo debate, que irá en aumento en los próximos meses, es un problema adicional para el partido de Merkel.

Su presidenta, Annegret Kramp-Karrenbauer, llamada “AKK” y previsiblemente sucesora de la canciller, es cuestionada internamente tras el duro revés electoral en las elecciones europeas.