AFP. 10 diciembre, 2019
Alberto Fernández presta juramento como nuevo presidente de Argentina junto a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en Buenos Aires, Argentina, el martes 10 de diciembre del 2019. Foto: AP
Alberto Fernández presta juramento como nuevo presidente de Argentina junto a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en Buenos Aires, Argentina, el martes 10 de diciembre del 2019. Foto: AP

Buenos Aires. El peronista Alberto Fernández aseguró que su país tiene la voluntad de pagar la deuda, pero carece de los medios y se comprometió a atender “la emergencia social” ante el aumento de la pobreza, al asumir este martes la presidencia de Argentina.

"Es imposible pagar la deuda externa si no hay crecimiento. Queremos tener una buena relación con el FMI, pero sin crecimiento no podemos pagar", señaló en su discurso de investidura.

A cambio de un estricto ajuste fiscal, el Fondo Monetario Internacional (FMI) otorgó en el 2018 un crédito por $57.000 millones a Argentina, de los cuales el país ha recibido hasta ahora unos $44.000 millones. La deuda total ronda los $315.000 millones, casi el 100% del producto interno bruto (PIB).

Fernández, un peronista de centro-izquierda que gobernará hasta fines del 2023, sostuvo que el gobierno saliente del liberal Mauricio Macri “ha dejado a la nación en una situación de virtual default (cesación de pagos)”.

"Los acreedores tomaron un riesgo al invertir en un modelo que ha fracasado en el mundo una y otra vez", advirtió el nuevo presidente.

“Vamos a encarar el problema de la deuda externa. No hay pago de deuda que se pueda sostener si el país no crece. Tan simple como esto: para poder pagar, hay que crecer primero”, declaró.

‘Contrato social solidario’

El mandatario llamó a “construir un nuevo contrato social fraterno y solidario” para atender prioritariamente a los más pobres en este país en plena crisis económica, que cerrará el 2019 con una inflación de alrededor de 55%, una pobreza cercana a 40% y una caída del PIB de 3,1%.

"Los únicos privilegiados serán quienes han quedado atrapados en el pozo de la pobreza (..) 15 millones sufren de inseguridad alimentaria en uno de los mayores productores de alimentos. Argentina tiene que poner fin a esta catástrofe social, manifestó el flamante presidente.

El sucesor de Macri expresó que le gustaría “ser recordado por haber sido capaz de superar la herida del hambre en Argentina”.

Fernández, abogado de 60 años que fue jefe de gabinete de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández entre el 2003 y el 2008, llegó al Congreso al volante de su propio auto. Por las calles cercanas, algunos seguidores lo rodearon para saludarlo.

Alberto Fernández convoca a la unidad y promete combatir la pobreza en Argentina

“Se acaba la noche macrista; el peronismo es pueblo. Alberto es serio y prudente”, señaló emocionado Christian de More, un estudiante de 26 años.

El flamante mandatario recibió la banda presidencial y el bastón de mando de parte de Macri en el Congreso. Una escena muy diferente a la de hace cuatro años, cuando Cristina Fernández dejó la presidencia un día antes de lo previsto y Macri fue investido por el presidente provisional del Senado.

Su investidura fue celebrada con cánticos y vivas por los congresistas, y también por miles de partidarios reunidos en las calles aledañas.

Cristina Fernández, de 66 años, juró a su vez como vicepresidenta y asumió la presidencia del Senado. La expresidenta se mostró muy cercana al mandatario, durante toda la ceremonia.

Dignatarios testigos

Varios mandatarios estuvieron en la ceremonia de toma de posesión, entre ellos el cubano Miguel Díaz-Canel, el de Paraguay, Mario Abdo Benítez, y el de Uruguay, Tabaré Vázquez, así como el sucesor de este, Luis Lacalle Pou.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, informó por Twitter de que se quedabaen su país monitoreando las tareas de búsqueda de un avión militar chileno que desapareció el lunes cuando se dirigía a la Antártida con 38 pasajeros a bordo.

Una simpatizante del nuevo presidente argentino, Alberto Fernández, festejó la llegada e este al poder, este martes 10 de diciembre del 2019 en Buenos Aires.
Una simpatizante del nuevo presidente argentino, Alberto Fernández, festejó la llegada e este al poder, este martes 10 de diciembre del 2019 en Buenos Aires.

Brasil, principal socio comercial de Argentina, estuvo representado por el vicepresidente Hamilton Mourao, un alivio después de crispaciones con el mandatario Jair Bolsonaro.

Contrariamente a los rumores, no estuvo en el acto el expresidente boliviano Evo Morales, a quien Alberto Fernández ofreció asilo tras lo que él mismo calificó como un golpe de Estado en Bolivia.

Los actos estuvieron acompañados de una fiesta musical de cumbia y rock en la plaza de Mayo, sobre la que se erige la Casa Rosada y de la cual, a pedido de Fernández, fueron retiradas 24 horas antes las vallas que limitaban el paso hacia la sede presidencial.

La emblemática plaza amaneció embanderada y con pancartas de apoyo al nuevo gobierno de distintas agrupaciones políticas y sindicatos.

“En estos años (de Macri) hubo un retroceso lamentable, triste. Ahora volvemos a tener libertad”, señaló Alberto Muñoz, un peón rural, de 39 años.

El vehículo en el cual viajaba el nuevo presidente argentino, Alberto Fernández, se abría pasó hacia la Casa Rosada, en Buenos Aires, en medio de la multitud de seguidores que lo vitoreaban, este martes 10 de diciembre del 2019.
El vehículo en el cual viajaba el nuevo presidente argentino, Alberto Fernández, se abría pasó hacia la Casa Rosada, en Buenos Aires, en medio de la multitud de seguidores que lo vitoreaban, este martes 10 de diciembre del 2019.

Fernández convocó a los argentinos a la "unidad" para un "nuevo contrato social solidario". Pero no será fácil superar la llamada 'grieta' que divide a los argentinos.

“Es un día muy triste, retrocedemos a un punto lamentable. Macri habrá hecho algunos errores pero que vuelvan estos monstruos que robaron al país...”, dijo la abogada penalista Valeria García Morales, de 49 años, que evitó acercarse al centro este martes.