Por: Agencia AFP.  Hace 4 días

Nueva York. Una extraordinaria audiencia de alto riesgo para la Casa Blanca enfrentó el lunes en una corte federal de Nueva York al abogado personal de Donald Trump, Michael Cohen, investigado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), y a su propio Departamento de Justicia.

Todo bajo la atenta mirada de Stormy Daniels, de 39 años, una exactriz porno de larga cabellera rubia quien asegura haber sido amante del presidente de Estados Unidos y que perseguida por un enjambre de periodistas ingresó a la corte y se sentó entre el público junto a su abogado.

Michael Cohen llegó, el 16 de abril del 2018, a la corte, en Nueva York. Foto: Agencia AP
Michael Cohen llegó, el 16 de abril del 2018, a la corte, en Nueva York. Foto: Agencia AP

La Policía federal, que investiga a Cohen, llevó a cabo hace una semana allanamientos en su despacho, su casa y su habitación de hotel, y confiscó miles de documentos y archivos. El presidente denunció entonces una “caza de brujas”.

Aunque los defensores de Cohen buscaban mantener en secreto la identidad de sus clientes, la jueza los forzó a revelar que uno de los clientes de Cohen es el conductor televisivo conservador Sean Hannity, de Fox News, férreo defensor de Trump.

Al escuchar el nombre de Hannity, que conduce el programa más visto de la televisión por cable estadounidense, la sala estalló en exclamaciones de sorpresa, y también en algunas carcajadas.

Furioso, Hannity negó que Cohen haya sido jamás su abogado. “Nunca lo contraté, recibí una factura o pagué una factura legal”, aunque lo consulté para que me aconsejara “casi exclusivamente” sobre negocios inmobiliarios, dijo en Twitter el conductor, a quien Trump admira y llama a veces por teléfono.

Aunque Cohen, de 51 años, no ha sido inculpado, la fiscalía federal de Manhattan le investiga desde hace tiempo y leía secretamente sus correos electrónicos, en un nuevo capítulo de las investigaciones del fiscal especial Robert Mueller, que estudia una posible colusión de Rusia con la campaña electoral de Trump.

Cohen, un vocero de la campaña, sería principalmente sospechoso de financiación ilegal.

El abogado reconoció públicamente haber pagado $130.000 a Stormy Daniels en noviembre del 2016, supuestamente para acallar a la actriz que afirma haber tenido una relación con Trump en el 2006, cuando el mandatario acababa de tener un hijo con su esposa Melania.

Trum niega todo affaire con la actriz porno, cuyo nombre verdadero es Stephanie Clifford, y dice que no estaba al tanto de ese pago.

La actriz, vestida con una falda y un bléiser color lavanda, se sentó junto a su abogado en la parte trasera de la sala, que estaba llena a reventar.

“Durante años, Cohen actuó como si estuviese por encima de la ley”, dijo a periodistas al final de la audiencia de dos horas y media. “Eso termina ahora. Mi abogado y yo estamos comprometidos a asegurarnos de que todos sepan la verdad”.

Daniels presentó una demanda judicial contra Cohen en la que pide la anulación del acuerdo de confidencialidad y dice que no es válido porque nunca fue firmado por el propio Trump.

Su abogado, Michael Avenatti, dijo a periodistas que Cohen es “radioactivo”. “Creo que hay un peligro significativo para el presidente (...) El presidente confió a Cohen sus mayores secretos y ahora tendrá que enfrentar las consecuencias”, afirmó.

La jueza Kimba Wood decidió que Trump no podrá consultar los documentos confiscados que le conciernen antes que los fiscales, como había pedido una abogada del mandatario, Joanna Hendon. Pero no excluye designar un experto independiente para que consulte únicamente estos documentos y evalúe si quiebran la confidencialidad abogado-cliente, como se queja el mandatario.

El gobierno acordó asimismo no examinar los documentos antes de que hubiera una decisión de la jueza al respecto.

Wood decidió que el gobierno escaneará todos los documentos que no son digitales, y pondrá todo en una base de datos a la cual podrán acceder los abogados de Cohen, que sabrán entonces cuánto está ligado a Trump.

Aunque Wood aún no ha decidido si nombrará a un experto independiente, pidió a ambas partes sugerir cuatro nombres.

La prensa estadounidense asegura que Michael Cohen negoció o ayudó a negociar acuerdos secretos para enterrar potenciales escándalos para Trump, su familia o una gran figura del Partido Republicano, Elliott Brody.

Según el diario New York Times, Cohen también fue consultado por el jefe de American Media, David Pecker, cuya revista National Enquirer pagó a la exconejita de Playboy Karen McDougal $150.000 por la exclusividad de la historia de una presunta aventura con Trump que nunca publicó.

La revista New Yorker asegura que National Enquirer, cercana a Trump, buscaba así enterrar la información para que nunca fuese publicada.