Agencia AFP. 26 enero

Montreal. El magnate canadiense Barry Sherman, fundador del grupo Apotex, y su esposa Honey fueron asesinados, pero seis semanas después del inicio de la investigación la policía admitió este viernes que carece de pruebas suficientes para determinar la identidad de sus asesinos.

"Tenemos suficiente evidencia para determinar que se trata de una investigación por doble homicidio y que Barry y Honey Sherman eran de hecho el blanco" deliberado, dijo la inspectora de la policía Susan Gomes durante una conferencia de prensa.

Barry y Honey Sherman posaron para una foto el 15 de octubre del 2017 en Toronto, Canadá. Foto: AP
Barry y Honey Sherman posaron para una foto el 15 de octubre del 2017 en Toronto, Canadá. Foto: AP

Los cuerpos de los esposos fueron encontrados el 15 de diciembre en su casa en Toronto.

Gomes confirmó que la pareja fue estrangulada, pero declinó hablar de posibles sospechosos y se limitó a señalar: "Tenemos una extensa lista de personas que buscamos para conversar".

Barry, de 75 años, y Honey Sherman, de 70, "fueron encontrados muertos en el subsuelo donde está la piscina, colgados con un cinturón a una baranda de protección y en posición semisentados. Estaban usando sus ropas", declaró.

Los primeros elementos de la investigación, según indicó, permitían afirmar que los Sherman "fueron vistos vivos por última vez el miércoles por la noche", es decir dos días antes de que se descubrieran sus cuerpos.

No se encontraron pruebas de robo en la lujosa vivienda de la pareja en Toronto.

La policía compiló 127 declaraciones de testigos, revisó el coqueto barrio de la pareja en busca de pruebas y recolectó unas 2.000 horas de videos de cámaras de vigilancia de casas y negocios en la zona.

En total, dijo Susan Gomes, la policía recuperó "unos cuatro teraoctetos de videos grabados a la vez por las cámaras de los comercios y las de las casas de particulares" y piensa que allí hallará imágenes de personas que podrían estar vinculadas a los asesinatos o al menos haber sido testigos de los movimientos de la pareja.

La policía acabó dando la razón a la familia de los Sherman, que desde el primer momento afirmó que se trató de un asesinato.

Los hijos de la pareja contrataron a un equipo de detectives privados dirigidos por un abogado de alta reputación de Toronto, Brian Greenspan, y reclamó una segunda autopsia de los cuerpos, que reveló marcas en los puños de ambos causadas por cuerdas o cintas de plástico.

En 1974, Barry Sherman creó Apotex, dedicada a la fabricación de medicamentos genéricos y con más de 11.000 empleados en el mundo. Cuando murió se desempeñaba como presidente del consejo de administración de la compañía.

La pareja, que tenía una fortuna evaluada en más de 3.700 millones de dólares, colaboraba con numerosas organizaciones de caridad.

El magnate era también un importante contribuyente del Partido Liberal, actualmente en el poder en Canadá.