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Sentencia de Ghislaine Maxwell, culpable de tráfico sexual, se conocerá en junio

La mujer de 60 años, encarcelada en Nueva York desde 2020, podría ser condenada a décadas de cárcel en un escándalo que también afecta al príncipe Andrés y otras personalidades

Nueva York. La exfigura del jet set, Ghislaine Maxwell, hallada culpable por tráfico sexual de menores en favor de su pareja, el fallecido inversionista Jeffrey Epstein, conocerá su sentencia en junio, según documentos judiciales revelados el viernes. La audiencia fue fijada a las 11 a. m. locales del 28 de junio próximo, de acuerdo con el documento firmado por la jueza Alison Nathan.

La mujer de 60 años, encarcelada en Nueva York desde 2020, podría ser condenada a décadas de cárcel en un escándalo que también afecta al príncipe Andrés y otras personalidades. Maxwell fue hallada culpable de cinco de los seis cargos que pesaban en su contra, entre ellos el de tráfico de menores para su antigua pareja, el multimillonario Epstein, quien se suicidó en prisión en 2019.

Su responsabilidad fue atribuida por un jurado el 29 de diciembre anterior, luego de un extenso proceso. Dos de las presuntas víctimas de Epstein declararon que tenían tan solo 14 años cuando Maxwell supuestamente comenzó a prepararlas y a hacer arreglos para que le dieran masajes a Epstein, que terminaron en actividad sexual. Los cargos tienen origen entre 1994 y 2004.

Una de las mujeres, identificada solo como Jane, detalló cómo Maxwell la reclutó en un campamento de verano y la hizo sentir “especial”. Dijo que los encuentros sexuales con Epstein se volvieron rutinarios y que a veces Maxwell estaba presente.

Otra, llamada Carolyn, recordó que por lo general le pagaban $300 después de encuentros sexuales con Epstein, a menudo entregados por la propia Maxwell. Una tercera presunta víctima fue Annie Farmer, ahora de 42 años, quien dijo que Maxwell le acariciaba los senos cuando era una adolescente en un rancho de Nuevo México, propiedad de Epstein.

Hija de un magnate británico, fue descrita por la Fiscalía como una “depredadora sofisticada”, pero ella se declaró no culpable. Sus abogados afirmaron que apelarían el caso y solicitaron un nuevo proceso alegando que uno de los jurados influenció a otros al revelar que el mismo fue víctima de violencias sexuales.