AP y AFP. 3 abril
Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, se dirigió este miércoles 3 de abril del 2013 a una sesión conjunta del Congreso de Estados Unidos.
Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, se dirigió este miércoles 3 de abril del 2013 a una sesión conjunta del Congreso de Estados Unidos.

Washington. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, reconoció el miércoles la existencia de divisiones graves en la alianza, y pidió mayores presupuestos para la defensa a fin de enfrentar retos globales como la potencial amenaza rusa, la razón principal por la que se creó la organización hace 70 años.

“Debemos ser francos”, dijo Stoltenberg ante una reunión especial de ambas cámaras en el Congreso de Estados Unidos, el primer discurso allí por un secretario general de la OTAN.

“En las dos márgenes del Atlántico se hacen preguntas sobre la fuerza de nuestra sociedad. Adicionalmente, sí, hay diferencias", agregó.

Stoltenberg elogió al presidente Donald Trump por presionar a los aliados para que gasten más en defensa, aunque sin referirse directamente a las afirmaciones hechas por Trump en las que ha puesto en duda el valor de la alianza y ha insinuado que algunos miembros no cumplen con su parte.

Las críticas de Trump han trastornado un delicado equilibrio en una OTAN que siempre ha considerado a Washington su líder.

El discurso de Stoltenberg sirvió de contrapunto a la retórica frecuentemente desdeñosa del presidente y la recepción entusiasta que recibió de ambos partidos puso de manifiesto el consenso a favor de la OTAN en el Congreso.

“Nuestra alianza no ha durado 70 años por nostalgia o sentimientos”, manifestó. “La OTAN perdura porque conviene a los intereses nacionales de todos y cada uno de nuestros miembros”.

“La OTAN es buena para Europa, pero la OTAN también es buena para Estados Unidos” porque “es bueno tener amigos”, comentó.

La conmemoración de los 70 años de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se da mientras subían las tensiones entre Estados Unidos y dos de sus aliados, Turquía y Alemania.

Unas horas antes de que comenzara la reunión de ministros de Relaciones Exteriores de los 29 países que componen el pacto militar, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, llamó la atención de Alemania por el nivel del gasto militar y de Turquía por comprar un importante armamento a Rusia.

Presión a Alemania

“Alemania tiene que hacer más. No podemos asegurar la defensa de Occidente si nuestros aliados se vuelven dependientes de Rusia”,expresó Pence.

Trump se ha quejado de forma reiterada de que Alemania no cumple con el objetivo de la OTAN del 2014 de dedicar un 2% de su producto interno bruto (PIB) a la defensa.

Mike Pence, vicepresidente estadounidense, intervino este miércoles 3 de abril del 2019 en una conferencia del Consejo Atlántico de la OTAN en Washington.
Mike Pence, vicepresidente estadounidense, intervino este miércoles 3 de abril del 2019 en una conferencia del Consejo Atlántico de la OTAN en Washington.

Para Pence es “sencillamente inaceptable que la mayor economía de Europa siga ignorando la amenaza de una agresión rusa y descuidando su propia defensa y la defensa común”.

“Si Alemania insiste en construir el gaseoducto Nord Stream 2, tal y como ha dicho el presidente Trump, esto podría convertir a su economía literalmente en una rehén de Rusia”, afirmó.

Sin embargo, Pence prometió que Estados Unidos “es ahora y siempre será el mayor aliado de Europa”, un cambio de registro importante teniendo en cuenta el escepticismo de Trump sobre la pertenencia de su país al pacto.

El ministro de Relaciones Exteriores alemán, Heiko Maas, negó en un foro en la Universidad de Columbia, en Nueva York, que su país vaya a ser dependiente de Rusia.

Este aniversario llega en un momento de crecientes tensiones con respecto a Rusia, que se ha situado del lado de los separatistas en Ucrania y en Georgia y está bajo sospecha de haber interferido en las elecciones estadounidenses del 2016.

Roces con Turquía

El bloque también tiene cada vez más diferencias con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que ha emprendido una fuerte campaña de represión contra los disidentes en su país y ha amenazado con atacar en Siria a los combatientes kurdos que cuentan con el apoyo de Estados Unidos.

El lunes, Washington dijo que suspendería la participación de Turquía en el programa de su avión militar F-35 después de que Ankara adquirió los sistemas antimisiles rusos S-400.

Estados Unidos dice que los S-400 no son compatibles con los equipos de la OTAN y teme que este sistema ruso ultrasofisticado penetre los secretos tecnológicos del F-35.

“Turquía tiene que elegir si quiere seguir siendo un aliado clave de la alianza militar más exitosa de la historia o si quiere poner en riesgo la seguridad de su pertenencia por sus decisiones imprudentes que socavaban nuestra alianza”, advirtió Pence.

El ministro de Relaciones Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, afirmó: “El trato de los S-400 es un trato cerrado”.