AFP . 12 marzo
En esta foto de archivo tomada el 21 de agosto del 2019, el cardenal australiano George Pell es escoltado con las manos esposadas por la Corte Suprema de Victoria en Melbourne. Los abogados del cardenal George Pell alegaron que la condena del clérigo mayor por abuso sexual infantil se basó en
En esta foto de archivo tomada el 21 de agosto del 2019, el cardenal australiano George Pell es escoltado con las manos esposadas por la Corte Suprema de Victoria en Melbourne. Los abogados del cardenal George Pell alegaron que la condena del clérigo mayor por abuso sexual infantil se basó en "improbabilidades", ya que lanzaron una apelación de último recurso en el tribunal superior de Australia el 11 de marzo deL 2020. Foto: AFP

Australia. La Corte Suprema de Justicia de Australia aplazó este jueves su veredicto sobre la apelación presentada por el cardenal George Pell contra su condena por pederastia y ahora la decisión podría tardar varios meses.

El exsecretario de Economía del Vaticano, de 78 años y quien no estuvo presente en la audiencia de dos días, seguirá en la cárcel hasta que la Corte Suprema tome una decisión.

Un funcionario del tribunal dijo a la AFP que por lo general cuando la decisión era aplazada, la Corte se tomaba entre tres y seis meses para dar un veredicto.

Durante este segundo día de la vista de apelación, la Fiscalía insistió ante el tribunal en “la cantidad de pruebas” que establece la culpabilidad del cardenal australiano.

Por su parte, el abogado de Pell, Bret Walker, instó a anular la condena y acusó a la Fiscalía de un “intento inapropiado y exagerado de improvisación para que las cosas se ajustaran”.

Pell fue condenado en marzo del 2019 a seis años de prisión por violencia sexual contra dos adolescentes en 1996 y 1997 en la catedral de Melbourne (sureste), de la que era arzobispo.

En agosto la Corte Suprema del estado de Victoria desestimó un recurso. Entonces él presentó este otro ante el tribunal superior de Australia, en Camberra.

El caso Pell, que supuso la caída de uno de los hombres más poderosos del Vaticano, divide profundamente a la opinión pública australiana. Partidarios y opositores se manifestaron en las afueras del tribunal.

“Criminal Pell: ícono pederasta”, se leía en un cartel de un opositor.

”Os amamos, cardenal George Pell y las verdaderas víctimas", decía una pancarta de los partidarios del prelado.

Según los medios de comunicación locales, se presentaron cargos en Melbourne contra un hombre que habría amenazado de muerte al cardenal y con cometer un atentado.

Inverosimilitudes

El caso opone a un antiguo monaguillo, actualmente treintañero, a Pell, un hombre que participó en la elección de dos papas, fue uno de los asesores cercanos del papa Francisco e incluso colaboró en la respuesta de la iglesia a los escándalos de pederastia.

La segunda víctima del prelado murió en 2014 de una sobredosis, sin haber denunciado una agresión.

El abogado Walker expuso la víspera sus argumentos casi sin ser interrumpido, pero este jueves los jueces han llamado la atención varias veces a la fiscal Kerri Judd.

Walker denunció una "acumulación de inverosimilitudes", como por ejemplo el hecho de que el arzobispo no habría tenido la oportunidad ni el tiempo de agredir a los monaguillos en la sacristía de la catedral al final de la misa.

Dijo que Pell solía ir después del oficio a hablar con los feligreses en el atrio y en la sacristía estaba acompañado para quitarse las vestiduras litúrgicas.

Descripción de la sacristía

La fiscal Judd descartó el argumento de Walker e instó al tribunal a examinar "la cantidad de pruebas" que demuestran que el comportamiento de Pell no obedecía sistemáticamente a una rutina.

También citó entre los elementos de prueba "poderosos" que acredita el testimonio de la víctima la descripción detallada que hizo de la sacristía, pese a estar siempre cerrada y prohibida a los monaguillos.

El cardenal es el más alto representante de la Iglesia Católica en ser condenado por violación.

Fue declarado culpable en primera instancia en diciembre del 2018 de cinco cargos, incluida la imposición de una felación en diciembre de 1996 a un niño de 13 años y de haberse masturbado frotándose contra otro.

Los hechos tuvieron lugar en la sacristía de la catedral de San Patricio en Melbourne, donde las dos víctimas se habían escondido para beber el vino de misa.

Dos meses después, Pell empujó a uno de los adolescentes contra la pared y le agarró los genitales.

Pell tuvo un ascenso fulgurante antes de formar parte en 2013 del consejo de nueve cardenales (C9) responsables de ayudar al papa a reformar la curia, el gobierno del Vaticano. En 2014 se convirtió en secretario de Economía.

Desde su condena, el cardenal ha sido relevado de su cargo como responsable financiero del Vaticano y ha perdido su puesto en el C9.