AFP .   18 abril
Un enorme incendio destruyó el Museo Nacional de Río de Janeiro, uno de los más antiguos de Brasil.

Ambos ardieron ante dos naciones desoladas, pero frente a los 850 millones de euros ($960 millones) que suman las promesas de donaciones para reconstruir Notre Dame de París, el Museo Nacional de Rio de Janeiro todavía lucha por aumentar los $280.000 recaudados ocho meses después del incendio que lo arrasó.

Al ver las imágenes del gigantesco fuego que destruyó el 15 de abril parte de la catedral parisina, muchos brasileños recordaron el incendio que conmocionó al país y a la comunidad científica en setiembre pasado. Aunque este importante museo no fuera mundialmente conocido como Notre Dame.

“Estamos muy satisfechos con la reacción extremadamente positiva de la sociedad francesa y nos da esperanza de que, siguiendo ese ejemplo, las empresas brasileñas comiencen a enviarnos sus donaciones”, dijo Alexander Kellner, director del Museo Nacional de Rio.

Camiones de Bomberos en las afueras del Museo Nacional después de que fue destruido por un incendio durante la noche del 3 de setiembre del 2018 en Río de Janeiro, Brasil. Foto: AP

La prensa brasileña se hizo eco de una donación de 20 millones de euros realizada por la millonaria brasileña Lily Safra para la reconstrucción de Notre Dame. "No se trata de obtener valores de esa amplitud, pero el Museo Nacional necesita verdaderamente de donaciones", añadió Kellner.

El mayor museo de historia natural de América Latina, que por ahora lleva recaudados 1,1 millones de reales ($280.000) celebró su bicentenario en 2018.

“Con un millón de reales (unos $254.000), podemos resolver muchos problemas, eso nos ayudaría a respirar porque, por ahora, estamos con respiración artificial”, reveló el director.

Según él, la Asociación de Amigos del Museo Nacional, encargada de recoger las donaciones, obtuvo 142.000 reales de parte de particulares y solo 15.000 de empresas.

Además recibió una donación de 180.000 euros del gobierno alemán y 150.000 reales de la representación local del British Council, agencia británica encargada de los intercambios educativos y las relaciones culturales.

Para Kellner, la cantidad de donaciones realizadas por los brasileños son "extremadamente débiles, muy por debajo de nuestras expectativas".

"Nuestro país no está acostumbrado al mecenazgo y no existen reducciones de impuestos para ese tipo de donaciones, como ocurre en Francia o en Estados Unidos por ejemplo. Nuestro gobierno debería aprender de esto", añade.

El ministerio de Educación de Brasil desbloqueó 10 millones de reales para trabajos de urgencia que permitieron preservar la estructura del edificio, pero los otros fondos públicos prometidos todavía no han llegado.

Desde el incendio, decenas de paleontólogos y arqueólogos trabajan en la busca de vestigios y materiales entre los escombros. Alrededor de 2.000 piezas, de los 20 millones que poseía el museo, fueron encontradas, entre ellas su principal joya: Luzia, un fósil humano de 12.000 años.

El Meteorito de Bendegó, en el Museo Nacional de Río de Janeiro, quedó intacto después del incendio colosal que destruyó el 90% de la colección del edificio. Foto: Wikimedia Commons
El meteorito de Bendegó es el más grande en Brasil y uno de los más grandes del mundo. Se reporta que sobrevivió al incendio.