Juan Fernando Lara. 2 noviembre, 2011
 La primera dama de Nicaragua y encargada de comunicación, Rosario Murillo, dirige los CPC. | AP.
La primera dama de Nicaragua y encargada de comunicación, Rosario Murillo, dirige los CPC. | AP.

Managua. Los Consejos del Poder Ciudadano (CPC), creados por Daniel Ortega para que el pueblo ejerza la “democracia directa”, actúan como entidades de control político en conjunto con otra figura paralela a ellos que funciona en las vecindades: el Consejos de Liderazgo Sandinista (CLS).

Así lo confirmó a este diario la líder de una de estas organizaciones quien, bajo condición de anonimato y lejos del barrio donde vive, accedió a explicar cómo funcionan.

En cada barrio, los CPC se componen de 16 ministerios cuyos miembros semanalmente discuten temas comunales agrupados en una de las carteras: salud, juventud, seguridad, educación, finanzas, ambiente, entre otros.

Entre otras funciones, explicó la informante de 49 años, los CPC sirven como receptores y distribuidores de la ayuda que el Gobierno da en el marco de sus programas sociales. Sin embargo, donde opera un CPC, también hay un CLS, el responsable en la comunidad de las actividades políticas del partido.

“El CLS somos la base del Frente en los barrios, tenemos que vigilar todo lo que pasa en los barrios. Vigilamos las actitudes de la gente, que el reparto de los beneficios sea balanceado”, explicó la mujer, quien agregó que la vigilancia se asigna a vecinos del lugar (les dicen “centinelas”) y tienen carné del Frente.

Otras funciones incluyen levantar registros de población en las comunidades y clasificar a las personas según su militancia política.

“Cuando hay un mitin político, nos llevamos a la gente. No es obligado ir; va quien desee ir, pero a cada barrio sí le imponen una meta de personas”, aclaró esta madre sola.

-¿Así nada más? ¿Libre de no ir?

-No hay molestia alguna. Yo no uso el lema de castigar a quien no va, pero en otros barrios sí lo hacen; quien no va pierde beneficios.