11 agosto, 2010
 El secretario general Ban Ki-moon (centro) ayer con la comisión investigadora: (desde la izq.) Ozdem Sanberk, de Turquía; Geoffrey Palmer, de Nueva Zelanda; Álvaro Uribe, de Colombia, y Ciechanover José, de Israel. AP.
El secretario general Ban Ki-moon (centro) ayer con la comisión investigadora: (desde la izq.) Ozdem Sanberk, de Turquía; Geoffrey Palmer, de Nueva Zelanda; Álvaro Uribe, de Colombia, y Ciechanover José, de Israel. AP.

Jerusalén. AFP. Israel advirtió ayer que la pretensión de interrogar a sus soldados provocaría su salida de la comisión de la ONU que investiga el ataque a una flotilla de ayuda a Gaza, hecho que el ministro de Defensa, Ehud Barak calificó de “provocación encubierta”.

El asalto, el 31 de mayo anterior, causó la muerte de nueve activistas de nacionalidad turca y provocó una ola de indignación mundial.

Este hecho, además, obligó a Israel a suavizar el bloqueo que imponía a Gaza desde que el movimiento islamista Hamás tomó ese territorio palestino en el 2007.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostuvo el lunes ante la comisión israelí que investiga el caso que existía un acuerdo negociado entre bastidores para que el panel de la ONU se abstenga solicitar declaraciones de los soldados que participaron en el asalto.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, niega la existencia de tal tipo de entendimiento.

“Antes de que Israel anuncie su participación nos aseguramos, en negociaciones entre bastidores, de que esa comisión sea equitativa, responsable y sin atentar contra los intereses vitales y la seguridad de Israel”, advirtió ayer Nir Hefetz, portavoz de Netanyahu.

Sin embargo, Ban contradijo el lunes en conferencia de prensa semejante cosa: “No, no se suscribió un acuerdo así entre bastidores”.

La comisión de la ONU está formada por cuatro miembros, entre ellos un israelí y un turco, mientras que la comisión israelí está integrada por cuatro miembros, todos israelíes, pero admite a dos observadores internacionales.

“Lamentamos la pérdida de vidas, pero hubiesen sido mayores si se hacía de otro modo”, dijo Barak.

Netanyahu declaró el lunes ante esta misma comisión que Israel había actuado en el abordaje conforme al derecho internacional.

Israel asegura que los miembros del comando militar se limitaron a defenderse de la agresión con barras de hierro que sufrieron al abordar la embarcación.

Barak también justificó el bloqueo del territorio palestino, “esencial para impedir que Gaza se convierta en un enorme arsenal”.

El sitio empezó en junio de 2006 tras la captura de un soldado israelí por milicianos palestinos de Gaza y se reforzó, con el respaldo de Egipto, que también limita con la franja de Gaza, tras la llegada de Hamas al poder en junio de 2007.

El asalto de la flotilla provocó una crisis diplomática entre el Estado israelí y Turquía, su principal aliado regional y levantó una ola de indignación en el mundo que forzó a Netanyahu a formar una comisión de investigación israelí.

Una primera pesquisa militar admitió que en la operación israelí se produjeron errores en un nivel relativamente alto, pero que el uso de la fuerza fue necesario.

La Comisión de la ONU que empezó sesiones ayer está dirigida por el exprimer ministro neocelandés Geoffrey Palmetr y por el expresidente colombiano Álvaro Uribe quien concluyó su mandato el sábado, así como también, por un israelí y un turco.