AFP.   1 febrero
Una vista del río Paraobeba en Brumadinho, Brasil, el viernes 1°. de febrero del 2019, contaminada hace una semana cuando se derrumbó una represa que contenía los desechos de la mina. Foto: AP

Río de Janeiro. Las autoridades actualizaron este viernes a 115 el balance de fallecidos tras la ruptura de un dique de residuos mineros de la empresa Vale en el sureste de Brasil, hace una semana.

“Tenemos en este momento 248 desaparecidos, 115 muertos y 71 cuerpos identificados”, informó el teniente coronel de la Defensa Civil de Minas Gerais Flávio Godinho, que coordina los rescates.

Las televisiones locales divulgaron este viernes una impactante serie de videos de cámaras de seguridad que muestran el momento exacto en que la gigantesca represa de residuos se derrumba y el tsunami de lodo se desliza a toda velocidad arrasando vegetación y las instalaciones de la mina Córrego do Feijao.

Los videos están en poder de los rescatistas (policías y bomberos) desde el día de la tragedia, afirmó Pedro Aihara, vocero de los bomberos de Minas Gerais, pero decidieron no divulgarlos “para no provocar el pánico generalizado en la población” en las horas posteriores a la tragedia.

Las imágenes les sirvieron para analizar el trayecto de los residuos y determinar mejor las áreas de búsqueda. En el inicio del derrame, la marea de lodo pudo haber alcanzado una velocidad de 70 o 80 kilómetros por hora, aseguró Aihara.

El deslizamiento vistió de luto Brumadinho, una localidad de 39.000 habitantes a 60 kilómetros de Belo Horizonte (capital de Minas).

La mayoría de los muertos y desaparecidos trabajaban en la mina de Vale y muchos de ellos se encontraban almorzando en la cantina de la empresa, uno de las primeras estructuras alcanzadas por el aluvión de barro.

Pese al gran número de desaparecidos, se espera que la cantidad de muertes confirmadas se mantenga estable en los próximos días –o aumente de forma muy gradual– debido a la dificultad de acceso a los cuerpos, que requieren “trabajos más delicados de excavación”, explicó Aihara.

Las búsquedas continúan "por tiempo indeterminado", añadió.

La tragedia, cuyos impactos ambientales aún se desconocen, ocurre sólo tres años después de una tragedia similar en la misma región, en una mina de Samarco (joint-venture de Vale y la australiana BHP).

El desastre que en el 2015 afectó a la ciudad de Mariana dejó un número inferior de muertos (19), pero devastó ecosistemas enteros y se convirtió en el peor desastre ambiental de la historia de Brasil.