AFP . 14 octubre

Tegucigalpa. Los políticos hondureños olvidaron la ética al involucrarse en narcotráfico, denunció este lunes la Iglesia Católica, al pronunciarse sobre el juicio contra el hermano del presidente Juan Orlando Hernández en una corte estadounidense, que ha salpicado al mandatario.

En esta foto de archivo del 16 de marzo de 2017, Antonio Hernández, también conocido como
En esta foto de archivo del 16 de marzo de 2017, Antonio Hernández, también conocido como "Tony", hermano del presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, llega para celebrar una conferencia de prensa en Tegucigalpa, Honduras. (AP Photo/Fernando Antonio, File)

Los políticos que “han actuado con el crimen organizado, olvidando que la ética los obligaba ante todo a velar por el bien común y no por beneficio personal", advirtieron los obispos que integran la conferencia Episcopal de la influyente Iglesia Católica.

“Nada de lo que el narcotráfico ha logrado en nuestro país podría haberse alcanzado sin la colusión de los órganos que, por su razón de ser, estaban llamados a defender la vida y proporcionar seguridad a todos", añadieron los prelados en un comunicado.

La Corte del Distrito Sur de Nueva York reanuda este martes el juicio contra Juan Antonio "Tony" Hernández, de 41 años, exdiputado hermano del presidente, acusado de traficar toneladas de cocaína a Estados Unidos.

Con la presentación de excapos como testigos, la fiscalía federal estadounidense asegura que "Tony Hernández" operaba "con total impunidad" y que pertenecía a "una organización auspiciada por el Estado que distribuyó cocaína durante años". Enfrenta una pena máxima de cadena perpetua.

Pero en el juicio, testigos aseguraron también que dieron a “Tony” Hernández dinero procedente del mexicano Joaquín “Chapo” Guzmán -preso en Estados Unidos-, para su hermano Juan Orlando Hernández durante las campañas que lo llevaron a ser diputado y luego presidente.

También señalaron al expresidente 2010-2014, Porfirio Lobo, y a otros altos funcionarios.

El presidente Hernández rechaza los señalamientos y los atribuye a una venganza de los excapos que fueron extraditados por su gobierno hacia Estados Unidos y de otros que por la presión de las autoridades se entregaron a la agencia antidrogas estadounidense (DEA).

Sin embargo, lo obispos objetaron "con profundo dolor" que la lacra del narcotráfico, como le ha llamado el Papa Francisco, "es una realidad que ha permeado las instituciones" hondureñas.

Acusaron también al gobierno de no ocuparse de atender las necesidades de la gente, que se vio obligada a emigrar hacia Estados Unidos. “Duele reconocer que lo que más exporta Honduras son seres humanos movidos por la esperanza de una mejor vida y más segura”, lamentaron.