AFP . 17 enero

Managua. La policía nicaragüense disolvió rápidamente este jueves a un grupo de jóvenes que, con el rostro cubierto, se habían concentrado al norte de Managua para protestar contra el gobierno de Daniel Ortega en un desafío a las autoridades que no permiten manifestaciones.

Miembros de la Policía Nacional buscan manifestantes antigubernamentales que realizaron una 'protesta repentina' frente a las oficinas de un periódico local en Managua. Foto: AFP
Miembros de la Policía Nacional buscan manifestantes antigubernamentales que realizaron una 'protesta repentina' frente a las oficinas de un periódico local en Managua. Foto: AFP

En una acción relámpago, una decena de jóvenes autoconvocados con la bandera de Nicaragua se plantaron en la Carretera Norte, una vía concurrida de la capital y a pocos metros de la delegación de policía de Managua.

Pero a los pocos minutos, varias patrullas cargadas de policías armados rodearon la zona y los jóvenes huyeron hacia barrios aledaños para evitar ser capturados.

“Libertad para los presos”, “no nos callarán”, “viva Nicaragua libre”, fueron las consignas que los jóvenes gritaron durante su breve manifestación mientras conductores de vehículos que pasaban por el lugar sonaban la bocina o encendían las luces en señal de apoyo, observó un equipo de AFP que pasaba en ese momento por la zona.

En setiembre, la policía declaró ilegales las protestas opositoras, tras una seguidilla de varios meses de manifestaciones para exigir la renuncia de Ortega y de su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo.

La policía también ha negado el permiso de marchar a organizaciones de la sociedad civil bajo el argumento de que han estado involucradas en un golpe de Estado contra el gobierno.

Desde entonces, sectores sociales que se denominan autoconvocados mantienen distintas expresiones de protesta, como soltar globos azul y blanco, hacer mítines en iglesias y centros de compra, o realizar bloqueos o quema de neumáticos sobre la vías, pero sin enfrentar a la policía.

Organismos de derechos humanos estiman que más de 320 personas han muerto, 600 han sido detenidas y miles han huido del país a raíz de las protestas antigubernamentales que iniciaron el pasado 18 de abril.