AFP . 23 mayo, 2018
Varias personas ingresaron al centro de salud estudiantil de la Universidad del Sur de California en Los Ángeles, donde laboró George Tyndall durante dos décadas. Foto: AP
Varias personas ingresaron al centro de salud estudiantil de la Universidad del Sur de California en Los Ángeles, donde laboró George Tyndall durante dos décadas. Foto: AP

Los Ángeles. La Policía de Los Ángeles, California, estudia las acusaciones de abuso sexual contra un ginecólogo que por décadas se dedicaba a atender a jóvenes estudiantes de una universidad local.

"Estamos al tanto de las acusaciones contra el médico George Tyndall y están siendo analizadas", dijo el miércoles a la AFP la portavoz de este cuerpo policial (LAPD), Rosario Herrera, quien aclaró que, por el momento "no hay una investigación criminal" oficialmente abierta.

"Tenemos un protocolo en el que la gente puede hacer declaraciones", agregó.

Tyndall trabajó por años en el centro médico que atiende a los estudiantes de la Universidad del Sur de California (USC), la cual está "trabajando con la LAPD refiriendo testimonios que consideremos apropiados y que tengan el consentimiento del paciente", indicó Eddie North-Hager, portavoz de esa casa de estudios superiores privada.

Precisó que 300 personas –entre egresadas y estudiantes activas– contactaron a la universidad por una línea telefónica y un sitio web creados para recibir testimonios o aclarar interrogantes sobre el ginecólogo.

Las primeras denuncias contra el médico se remontan a los años noventa y siguieron hasta 2016, cuando fue abierta finalmente una investigación que llevó a su despido "amistoso" al año siguiente.

Seis estudiantes iniciaron procesos judiciales esta semana por abusos del médico y también por la inacción de la universidad.

A Tyndall se le acusa de haber penetrado a sus pacientes con los dedos, a veces con toda la mano, sin guantes o espéculo, sin alguna razón que pareciera válida.

Habría además hecho comentarios inapropiados sobre sus cuerpos o genitales, a los que también tomaba fotografías, además de preguntar sobre la vida sexual de las pacientes y hacerles observaciones racistas y homofóbicas.

El médico dijo al diario Los Angeles Times –el primero que reportó la historia– que sus exámenes ginecológicos estaban totalmente justificados.

Recientemente, 200 profesores de la universidad firmaron una carta exigiendo la renuncia del presidente de la institución, C. L. Max Nikias, pero les fue rechazada esa demanda por parte del Consejo de la Administración, en el que está, entre otros, el director de cine Steven Spielberg. Por eso, este miércoles se reunieron para decidir sus próximos pasos.