AFP . 12 enero

Quito. La justicia de Ecuador ordenó este sábado prisión preventiva contra dos personas responsables de una clínica de adicciones donde murieron 18 personas durante un incendio presuntamente provocado por los internos, informó este sábado la Fiscalía.

Un juez de garantías penales “dictó prisión preventiva en contra de los dos sospechosos”, a quienes la Fiscalía acusó por el delito de homicidio, señaló la entidad en un comunicado.

Los bomberos de Ecuador indicaron que el incendio pudo ser provocado por los mismos internos. Foto tomada de Twitter.
Los bomberos de Ecuador indicaron que el incendio pudo ser provocado por los mismos internos. Foto tomada de Twitter.

El propietario de la clínica y el encargado de las llaves del centro enfrentan una condena de hasta 13 años de prisión, por la muerte de 18 internos que estaban encerrados dentro del establecimiento durante un incendio el viernes.

El incidente además dejó ocho personas heridas, algunas de ellas con “quemaduras de alto grado de complejidad”, según la Gobernación del Guayas (suroeste).

La clínica para el tratamiento de adicciones, que operaba en una vivienda de dos pisos en la ciudad costera de Guayaquil (suroeste), no contaba con los permisos de funcionamiento.

Los sospechosos fueron capturados en un operativo policial en el que además fue allanado otro centro de rehabilitación clandestino, donde las autoridades encontraron personas “recluidas contra su voluntad y encerradas en las instalaciones con candados y cadenas”, agregó la Fiscalía.

En esa otra clínica la policía detuvo a cinco personas, entre ellas el administrador de la supuesta clínica y varios trabajadores. Ellos fueron procesados por el presunto delito de secuestro.

Las autoridades estiman que el incendio fue provocado por los internos que estaban encerrados en el centro.

Tanya Varela, jefe de Policía de la zona, relató el viernes a la prensa que los internos “apilaron los colchones y provocaron un incendio. Puede ser una práctica que usaban para que los saquen del encierro, porque estaban encerrados”.

Las autoridades ecuatorianas identificaron centros ilegales que, en condiciones insalubres y sobrepoblados, ofrecen servicios de rehabilitación para personas con problemas de adicción a las drogas y alcohol.