AFP. 5 noviembre
Un motociclista usaba una mascarilla para protegerse contra la contaminación del aire en Nueva Delhi, este martes 5 de noviembre del 2019.
Un motociclista usaba una mascarilla para protegerse contra la contaminación del aire en Nueva Delhi, este martes 5 de noviembre del 2019.

Nueva Delhi. Los vientos permitieron este martes una mejora de la situación en Nueva Delhi, pero la calidad del aire sigue siendo nociva para la salud de los 20 millones de habitantes de la capital india.

A las 10 a. m., la Embajada estadounidense registraba una concentración de partículas finas PM2,5 de 230 microgramos por metro cúbico de aire; es decir, la mitad que el día anterior a la misma hora.

A pesar de a esta notable disminución, una contaminación de este calibre está muy por encima de los umbrales recomendados para la salud. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que no se supere una concentración de 25 microgr./m3 de media al día.

En la megalópolis india, las escuelas permanecían cerradas y las obras estaban paralizadas este martes. La circulación alterna está activada hasta el 15 de noviembre, aunque los expertos dudan de la eficacia real de este dispositivo.

Como cada año en esta época, el Tribunal Supremo criticó la inacción de las autoridades y ordenó que se tomen medidas inmediatas contra la contaminación. “La gente se está muriendo, esto no puede ocurrir en un país civilizado”, destacó un panel de jueces.

La alta instancia judicial ordenó a los estados vecinos de Penjab, Haryana y Uttar Praddesh a detener las quemas agrícolas, que contribuyen en gran medida al esmog de Nueva Delhi.

Imágenes satelitales de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) mostraban la presencia de miles de focos ígneos en el noroeste de India en las últimas 48 horas.

Esta práctica prohibida de los incendios intencionales permite a los agricultores indios limpiar sus campos de residuos de las cosechas de arroz y trigo, sobre todo, para poder plantar el próximo cultivo, a más bajo costo.

El gobierno indio subvenciona actualmente la compra de maquinaria agrícola que permite dejar menos residuos de paja, pero muchos agricultores son reacios a dar este paso a causa de su precio.

“Estas máquinas, de las que tanto habla la gente, un agricultor normal no tiene medios para procurárselas, son muy caras, ¿qué agricultor puede comprarlas?”, manifestó Satnam Singh, un campesino del estado de Punjab. “Sin quemar residuos, no podemos sembrar el trigo en nuestros campos”, explicó.

Todos los años al principios del invierno (boreal), una suma de factores naturales (frío, vientos débiles...) y humanos (quemas agrícolas, emisiones industriales y automóviles, fuegos para calentarse...) transforma Nueva Delhi en "cámara de gas", una expresión utilizada a menudo por sus dirigentes.

Las partículas finas en suspensión, cuyo diámetro equivale a 1/30 del de un cabello humano, presentes en este aire tóxico pueden infiltrarse en la sangre a través de los pulmones. Una exposición a largo plazo de las PUM2,5 acentúa los riesgos de enfermedades vasculares y de cáncer de pulmón.

Aparte de Nueva Delhi, la contaminación atmosférica es endémica en todo el norte de la India, todo a lo largo de la llanura del Ganges. Según un informe de la OMS, el año pasado, 14 de las 15 ciudades más contaminadas del mundo se encontraban en este país.

Autoridades locales se trasladaron al Taj Mahal, cuyos mármoles blancos se han amarillado con los años como consecuencia de la contaminación atmosférica. Cerca del famoso mausoleo fue estacionado un camión sobre el cual hay instalado un enorme purificador del aire exterior.

En el 2017, la contaminación causó 1,2 millones de muertes prematuras en India, según una publicación del año pasado de la revista científica He Lance.