Ximena Alfaro M. y AFP.   25 mayo
Trabajadores nicaragüenses cavan tumbas en el cementerio Caminos del Cielo, en Managua, el 23 de mayo del 2020, durante la pandemia. Foto: AFP

Nicaragua ya se encuentra en la fase de transmisión comunitaria, la cuarta etapa de la pandemia de covid-19, en la que el virus se transmite de forma constante y los brotes son difíciles de controlar a nivel sanitario.

Así se consigna en el reporte 126 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicado este lunes. Hasta el domingo, el país centroamericano estaba en la fase 3 de conglomerados o “clusters” de casos, los cuales se encuentran identificados y aislados. Esta es la etapa en la que se encuentra Costa Rica.

El ministro de Salud costarricense, Daniel Salas, explicó el 27 de marzo que la transmisión comunitaria ocurre cuando el virus circula y transmite entre las personas y se les pierde el rastro de quién los contagió, esto vuelve a la enfermedad más difícil de contener y las transmisiones se vuelven más fáciles.

De acuerdo con la escala de la OMS, en la fase 1 no hay casos del todo y en la segunda fase se registran los primeros casos, pero puede ser importados (la persona se contagió en otro país) o muy esporádicos.

El gobierno de Daniel Ortega anunció medidas para frenar el avance del nuevo coronavirus, 40 días después de que se registró el primer caso en el país, el 18 de marzo.

El 19 de mayo, el Ejecutivo nicaragüense anunció un brusco aumento de 25 a 279 contagios y 17 fallecidos. Ese mismo día, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) criticó al país por incumplir su obligación de reportar los casos y muertes por el coronavirus.

El Observatorio Ciudadano de Nicaragua contradice los registros oficiales y hasta ahora contabiliza 2.300 contagios, más de 400 muertos y colapso en los hospitales.

Defensa de posición

Asimismo, la Presidencia de Nicaragua calificó este lunes como acertada su decisión de no cerrar el país para contener el covid-19 y acusó a la oposición de pretender “debilitar” al gobierno con la pandemia, según un “libro blanco” divulgado por las autoridades.

El contenido del documento fue calificado de "mentira" y "falaz" por médicos y opositores.

El libro señala que "la situación de la pandemia está bajo control", y rechazó críticas de expertos de salud y organismos internacionales por no establecer medidas de contención.

"Critican al gobierno por no establecer cuarentena, no hacer cierre de fronteras, no prohibir el ingreso de extranjeros al territorio nacional ni suspender el ciclo escolar en colegios y universidades del sector público, todo con el propósito de debilitar la economía", señala el texto.

El Ejecutivo justificó que “tomar medidas drásticas de cierres tendría un efecto debilitador para la economía, aún más, podría ser catastrófico”.

"Nicaragua es el mismo ejemplo que Suecia, pero entre los países en desarrollo", que adoptaron una alternativa al cierre total de actividades, agrega el libro.

La exministra de Salud en la década de 1980, Dora María Téllez, calificó de "ofensiva" la comparación con Suecia.

“Nicaragua está a años luz” de alcanzar los niveles de bienestar que tiene la población sueca y, de forma irónica, mencionó que “todo el que lea ese libro blanco se va a reír”, porque el gobierno quiere que en el exterior “se compre su contenido como una verdad”, apuntó Téllez.

En tanto, el epidemiologo Álvaro Ramírez, manifestó que “el libro blanco es un montón de mentiras organizadas, que da una falsa imagen de que el gobierno hace algo, pero que no representa ningún beneficio, y el pueblo va a pagar con sus muertos”.

El Ejecutivo acusa a la “oposición golpista” de una campaña masiva de desinformación para “socavar la confianza en el gobierno” y crear temor en la población con información falsa de que habrá cuarentena para causar compras de pánico y proyectar al exterior una visión de caos.