AP y AFP. 24 mayo
En agosto del 2012 hubo un motín en la prisión de San Francisco de Yare. Murieron más de 20 presos. Los familiares esperaban noticias de lo sucedido.
En agosto del 2012 hubo un motín en la prisión de San Francisco de Yare. Murieron más de 20 presos. Los familiares esperaban noticias de lo sucedido.

Caracas. Al menos 29 reclusos fallecieron y otras 19 personas resultaron heridas durante un motín que ocurrió el viernes en una comisaría policial del estado central de Portuguesa.

El incidente se registró en la estación policial de la localidad de Acarigua, donde los reclusos se enfrentaron con armas de fuego a los funcionarios policiales, dijo Humberto Prado, director general de la organización humanitaria Observatorio Venezolano de Prisiones.

El saldo de muertos y heridos fue precisado por una fuente de la Fiscalía General que habló en condición de anonimato porque no está autorizada para declarar.

El enfrentamiento armado ocurrió cuando un grupo de policías intentó ingresar a los calabozos del centro policial donde se encontraban varios centenares de detenidos, algunos de ellos armados, que rechazaron la incursión de los funcionarios alegando que temían sufrir robos, señaló el activista. Durante el incidente se reportó la detonación de un artefacto explosivo.

Carlos Nieto, director de esa ONG, declaró a la AFP que los comandos de las FAES irrumpieron para rescatar a visitantes que habían sido tomados como rehenes el jueves por el "pran" (líder de los presos), quien murió.

“Esta mañana enviaron al FAES y hubo un enfrentamiento. Los reclusos tenían armas, les dispararon a los policías”, señaló el activista.

Una comunicación interna de la Policía, citada por la ONG, dio cuenta de varios uniformados heridos por “esquirlas y explosivos”.

Ninguna autoridad se había referido públicamente al caso. El Ministerio de Asuntos Penitenciarios no suele informar sobre estos incidentes, aduciendo que centros de detención preventiva como ese no están a su cargo.

Los calabozos del centro policial de Acarigua tienen una capacidad para unos 250 detenidos, pero para el momento del motín había una población de 540 personas.

Las celdas, a pesar de que no tienen ni la capacidad ni condiciones para albergar por largos períodos a los detenidos, han sido convertidos por las autoridades en cárceles donde conviven detenidos que están en proceso y personas con sentencias de los tribunales, dijo Prado.

Desde hace varios años algunas organizaciones defensoras de los derechos humanos han alertado sobre la compleja situación que enfrentan las comisarias, donde se estima que están recluidas más de 30.000 personas y hay un hacinamiento superior al 450%, según registros del Observatorio Venezolano de Prisiones.

Los activistas han denunciado que las comisarías enfrentan grandes dificultades para mantener a los cientos de reclusos debido a que no disponen de recursos financieros para suministrarles alimentos y atención médica, en medio de la crisis económica que enfrenta Venezuela con una hiperinflación y una fuerte recesión.

Las autoridades no han ofrecido hasta el momento comentarios sobre el incidente

Venezuela cuenta con una treintena de cárceles donde la población, que alcanza a 57.000 reclusos, enfrenta serios problemas de hacinamiento y violencia generada por bandas que controlan internamente los penales y trafican armas y drogas.