AFP. 10 julio, 2018
Liu Xia, viuda del Premio Nobel de la Paz Liu Xiaobo, festejaba su llegada al aeropuerto internacional de Helsinki, Finlandia, este martes 10 de julio del 2018. De allí siguió hacia Berlín.
Liu Xia, viuda del Premio Nobel de la Paz Liu Xiaobo, festejaba su llegada al aeropuerto internacional de Helsinki, Finlandia, este martes 10 de julio del 2018. De allí siguió hacia Berlín.

Berlín. La poetisa Liu Xia, viuda del disidente chino y Premio Nobel de la Paz Liu Xiaobo, llegó a Berlín este martes desde China, recuperando la libertad tras ocho años de arresto domiciliario.

La escritora, de 57 años, quien nunca fue condenada, aterrizó en el aeropuerto de Berlín-Tegel poco antes de las 15 GMT (9 a. m. en Costa Rica), a pocos días de cumplirse el primer aniversario de la muerte de su marido, ocurrida el 13 de julio del 2017.

Tras aterrizar, Liu se introdujo en una furgoneta negra que la esperaba en la pista, sin hacer declaraciones, informaron periodistas en el lugar.E

ntre las personas que la esperaban en el aeropuerto, donde había decenas de periodistas, figuraban el escritor chino exiliado Liao Yiwu y la alemana Herta Müller, Premio Nobel de Literatura 2009, según la misma fuente.

Liu, con el pelo rapado, hizo una breve escala en Helsinki.

Pekín había confirmado el viaje de Liu, precisando que iba a Alemania a seguir un “tratamiento médico”. Según sus amigos, sufre una grave depresión.

La poetisa se encontraba de hecho en prisión domiciliaria, sin libertad de movimiento desde el 2010, cuando su marido recibió el Premio Nobel.El fallecimiento de Liu Xiaobo, a los 61 años, debido a un cáncer de hígado, no cambió su situación.

Liu Xiaobo, quien participó de la protestas en la plaza Tiananmen en 1989, había sido condenado en el 2009 a 11 años de cárcel por “subversión” por haber firmado un llamado a elecciones libres en China.

Liu Xia, poetisa disidente china, abordaba un vehículo luego de su llegada al aeropuerto internacional Tegel, en Berlín, este martes 10 de julio del 2018.
Liu Xia, poetisa disidente china, abordaba un vehículo luego de su llegada al aeropuerto internacional Tegel, en Berlín, este martes 10 de julio del 2018.

Murió el año pasado mientras cumplía la pena, trágico hecho que lo convirtió en el primer laureado con el Premio Nobel en morir preso desde los años 1930, cuando un opositor alemán falleció recluido por los nazis.

Sin libertad

Liu Xia era vigilada por la Policía política de China a pesar de que no había sido condenada, y siguió bajo ese régimen después de la muerte de su esposo aunque las autoridades chinas sostenían que gozaba de libertad.

En mayo, cinco diplomáticos occidentales -un alemán, un francés, un británico, un canadiense y uno de la Unión Europea- intentaron visitarla, pero la Policía se lo impidió, sin dar ninguna explicación.

Estados Unidos, la Unión Europea y el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU también reclamaron a Pekín su liberación.

En una reciente llamada telefónica muy emotiva con su amigo cercano, el escritor chino Liao Yiwu, Liu dijo: “Tendrán que añadir una línea en la Constitución que diga, ‘Amar a Liu Xiaobo es un crimen grave, es una sentencia de por vida’”.

La salida de Liu Xia tiene lugar después de la visita de la canciller alemana, Ángela Merkel, a China a fines de mayo.

Activistas de Amnistía Internacional dieron la bienvenida a Liu Xia, viuda del Premio Nobel de la Paz Liu Xiaobo, quien arribó este martes 10 de julio del 2018 al aeropuerto Tegel, de Berlín.
Activistas de Amnistía Internacional dieron la bienvenida a Liu Xia, viuda del Premio Nobel de la Paz Liu Xiaobo, quien arribó este martes 10 de julio del 2018 al aeropuerto Tegel, de Berlín.

Ese mismo mes, una decena de reconocidos escritores y artistas, entre ellos Michael Chabon, Paul Auster y Khaled Hosseini, también pidieron que le permitieran someterse a un tratamiento médico en el exterior.

Su amigo Liao Yiwu afirmó en ese momento que la poetisa le confió durante una conversación telefónica que estaba dispuesta a “dejarse morir” por la prohibición de las autoridades chinas de abandonar el país.

“Es realmente maravilloso que Liu Xia sea finalmente autorizada a abandonar China después de todo lo que ha sufrido estos años”, declaró Patrick Poon, de la organización Amnistía Internacional.“Sufre depresión y es bueno que pueda recibir tratamiento en el extranjero”, agregó.

No obstante, Poon expresó su preocupación por la suerte del hermano de Liu Xia, Liu Hui, quien sigue en China. “Quizás ella no se atreva a hablar aunque lo desee por miedo de lo que suceda a su hermano”, indicó.