AFP. 19 julio
Una mujer rezaba en el monumento a las víctimas de la matanza de Srebrenica en Potocari, Bosnia-Herzegovina, el 20 de marzo del 2019.
Una mujer rezaba en el monumento a las víctimas de la matanza de Srebrenica en Potocari, Bosnia-Herzegovina, el 20 de marzo del 2019.

La Haya. El Tribunal Supremo de Holanda juzgó el viernes que el Estado holandés tenía una responsabilidad “muy limitada” en la muerte de unos 350 musulmanes en la masacre de Srebrenica, en una de las páginas más sombrías de la guerra de Bosnia (1992-1995).

El papel de los cascos azules holandeses desplegados en el enclave de Srebrenica, limítrofe con Serbia, y bajo protección de Naciones Unidas durante el conflicto, sigue siendo doloroso en Holanda, donde algunos soldados afirman haber quedado marcados para siempre por los acontecimientos.

Las tropas holandesas, conocidas con el nombre de Dutchbat, replegadas en su base, habían acogido a millares de refugiados en el enclave bajo protección de Naciones Unidas cuando fue tomada el 11 de julio de 1995 por las fuerzas serbias de Bosnia.

Al verse superadas, permitieron a los serbios de Bosnia evacuar a los refugiados que estaban dentro. Los hombres y los jóvenes fueron entonces separados y llevados en autobuses.

En total, unos 8.000 hombres y jóvenes musulmanes fueron abatidos, convirtiéndose en uno de los episodios más oscuros de la historia de Holanda, pero también de la guerra de Bosnia.

Batalla en los tribunales

En una larga batalla jurídica, una asociación de familiares de las víctimas, las Madres de Srebrenica, intenta desde hace años que se reconozca la culpabilidad del Estado holandés.

En el 2014, un tribunal reconoció que el Estado era parcialmente responsable de la muerte de 350 musulmanes. Un tribunal de apelación confirmó en el 2017 esta decisión, tras lo cual el Estado recurrió al Tribunal Supremo.

Ahora, 25 años después de los hechos, la más alta jurisdicción del país redujo la responsabilidad del Estado holandés sobre esos hechos.

Munira Subasic (izquierda) y Nermina Lakota, miembros de Madres de Srebrenica, fuera del Tribunal Supremo holandés en La Haya después de que dio su fallo, el viernes 19 de julio del 2019.
Munira Subasic (izquierda) y Nermina Lakota, miembros de Madres de Srebrenica, fuera del Tribunal Supremo holandés en La Haya después de que dio su fallo, el viernes 19 de julio del 2019.

"El Estado holandés tiene una responsabilidad muy limitada en el caso que han llevado las Madres de Srebrenica. Esta responsabilidad está limitada a 10% de los daños sufridos por las familias de alrededor de 350 víctimas", declaró el Tribunal Supremo.

Varios familiares de las víctimas se habían desplazado desde Bosnia para asistir a la audiencia.

Este tribunal estima en 10% la probabilidad de que hombres y jóvenes musulmanes hubieran estado seguros si se hubieran quedado en el enclave. En el 2017, el tribunal de apelación consideró esta probabilidad en 30%.

No obstante, el tribunal aseguró que “el Estado actuó equivocadamente en lo que respecta a la evacuación de 5.000 de los refugiados” en el enclave, incluidos los 350 musulmanes cuya presencia era desconocida por los serbios de Bosnia.

Los cascos azules holandeses “no les dejaron la opción de quedarse ahí donde estaban, cuando eso pudo haber sido posible”, dictaminaron los jueces.

Retos de decenas de víctimas de la matanza de Srebrenica, enterrados en una fosa común cerca de la población de Pilica, Bosnia-Herzegovina.
Retos de decenas de víctimas de la matanza de Srebrenica, enterrados en una fosa común cerca de la población de Pilica, Bosnia-Herzegovina.

"Las posibilidades para los refugiados de escapar a los serbios de Bosnia eran pequeñas, si se les hubiera dado la opción de quedarse, pero (esas posibilidades) no eran insignificantes", precisan sin embargo.

Lo ocurrido en Srebrenica sigue siendo un episodio doloroso en la historia de holanda. Las primeras informaciones sobre el rol del Estado habían conducido a todo el gobierno a dimitir en el 2002.