Interés Humano

Italia apuesta por el primer parque eólico marino del Mediterráneo

Invasión rusa de Ucrania a finales de febrero obligó a la Unión Europea a reducir su dependencia del gas ruso y a acelerar la producción de energías renovables

Tarento. Los primeros aerogeneradores del mar Mediterráneo han comenzado a asomar frente a la costa italiana, un símbolo de esperanza para Europa, que se enfrenta a una grave crisis energética, exacerbada por la guerra en Ucrania.

El primer parque eólico del Mediterráneo se encuentra en la sureña región de Puglia, frente al puerto de Tarento, una ciudad tristemente conocida por sus gigantescas y contaminantes acerías.

“Es la gran oportunidad para cambiar de opinión sobre las energías renovables”, sostuvo Fabio Matacchiera, defensor del medio ambiente en una ciudad que ha registrado un elevado número de cánceres en los niños, por encima de la media nacional, mientras la población se aferra a su trabajo en una industria en declive por falta de alternativas.

La invasión rusa de Ucrania a finales de febrero obligó a la Unión Europea a reducir su dependencia del gas ruso y a acelerar la producción de energías renovables. Italia es uno de los mayores consumidores de gas de Europa, que representa cerca del 42% de su consumo energético. Importa el 95% del gas, del cual el 45% proviene de Rusia.

“La inversión acelerada en energías renovables (...) es la única estrategia a largo plazo”, subrayó la semana pasada el primer ministro Mario Draghi. El objetivo del país es el de dejar de recibir gas ruso en el 2025. Mientras la guerra continúa en Ucrania, el gobierno italiano ha dado luz verde a seis nuevos parques eólicos terrestres repartidos por todo el país, desde la isla de Cerdeña hasta la Basilicata, en el sur.

Se comprometió también a desbloquear “varias decenas de gigavatios de energía eólica offshore”. Los proyectos offshore son los más complejos: la profundidad media de las aguas del Mediterráneo es muy superior a la de otras regiones, como la del Mar del Norte, por lo que anclar esas estructuras al fondo marino es complejo y difícil. El Mediterráneo es un mar con un tráfico denso y muy sensible al cambio climático.

‘Reducir el papeleo’

La posibilidad de instalar turbinas flotantes aumentó. Francia acaba de lanzar la primera licitación para un parque eólico marino flotante, y otros países del Mediterráneo, como Grecia y España, también lo están considerando, según la asociación WindEurope.

Una vez finalizado, el parque eólico de Tarento contará con diez turbinas capaces de abastecer a 21.000 hogares. Renexia, la empresa que gestiona el parque, tiene entre sus proyectos un parque flotante de 190 aerogeneradores frente a Sicilia, que podría abastecer de energía a 3,4 millones de familias y crear cientos de puestos de trabajo.

Algunos temen que el proyecto estropee el paisaje, pero el director ejecutivo de Renexia, Riccardo Toto, aseguró que las turbinas resultarán “prácticamente invisibles” desde la costa. El Ministerio para la Transición Ecológica de Italia ha recibido 64 propuestas para realizar parques eólicos marinos, pero la mayoría se quedan en el tintero porque la burocracia es muy “engorrosa”, según WindEurope.

Por ejemplo, tomó 14 años completar el proyecto Beleolico, que finalmente deberá entrar en función en mayo. Interrogado por la AFP, el responsable de Greenpeace Italia, Giuseppe Onufrio, tildó de “absurdos” esos plazos. “Algunos proyectos han sido aprobados después de 6-7 años. Como la tecnología cambia de año en año, se corre el riesgo de que se autoricen parques que ya están obsoletos”, explicó.

Mario Draghi aseguró que “está trabajando para agilizar los trámites, reducir el papeleo y acelerar las inversiones”, después de que se comprometiera a cerrar el grifo del gas ruso. Para Davide Tabarelli, profesor de economía y presidente del centro de estudios Nomisma Energia, los problemas son de todos modos muchos y persisten. “Treinta años de promesas sobre las energías renovables no se resuelven en unas pocas semanas”, lamentó.

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