AFP. 20 enero
Esta es la salida del túnel que construyeron los reos que escaparon de una cárcel en la ciudad paraguaya de Pedro Juan Caballero,, el domingo 19 de enero del 2020.
Esta es la salida del túnel que construyeron los reos que escaparon de una cárcel en la ciudad paraguaya de Pedro Juan Caballero,, el domingo 19 de enero del 2020.

Asunción. La Policía de Paraguay llevaba adelante un intenso rastrillaje, en coordinación con Brasi,l para dar con 75 de los 76 presos que se dieron a la fuga el domingo de una cárcel en la ciudad fronteriza de Pedro Juan Caballero, a unos 550 km al noreste de Asunción.

"La mayoría de los fugados sigue en territorio paraguayo", dijo el ministro del Interior, Euclides Acevedo, en conferencia de prensa.

La Policía fronteriza brasileña detuvo el lunes al primero de los 76 reclusos, pertenecientes en su mayoría a un mismo grupo criminal “de alta peligrosidad”, el Primer Comando de la Capital (PCC), considerada la mayor banda de traficantes de drogas y armas de Brasil.

Se trata de un hombre de 30 años, habitante de Imperatriz (en el estado de Maranhao, nordeste de Brasil), que fue abordado por los agentes en Ponta Porá, ciudad fronteriza con Pedro Juan Caballero, confirmó la ministra de Justicia de Paraguay, Cecilia Pérez.

“Estamos trabajando directamente con el ministro Sergio Moro y con las autoridades brasileñas”, dijo este lunesen alusión a su homólogo brasileño.

El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, aceptó el lunes la renuncia del viceministro de Justicia, Hugo Volpe, y afirmó que “hubo planificación” con funcionarios para que el escape tuviera éxito, expresó Abdo durante el lanzamiento de una campaña contra la fiebre aftosa y la brucelosis en el departamento de Presidente Hayes.

Un total de 31 funcionarios del penal de Pedro Juan Caballero, entre ellos su propio director, fueron detenidos en averiguación de los hechos.

El túnel construido para la fuga tiene unos 40 metros de longitud, unos 2 metros de diámetro, y cuenta con iluminación y sistema de ventilación. Una portavoz de la Fiscalía General del Estado estimó en $2 millones el costo de este operativo de escape.

Su boca de entrada se encontraba en el baño de un grupo de reclusos y su salida estaba casi pegada al muro perimetral de la penitenciaría.