AFP.   4 julio
El arzobispo de Lyon, cardenal Philippe Barabarin, durante una audiencia en el juicio por encubrimiento de pederastia.

Lyon, Francia. El cura francés Bernard Preynat, acusado de haber abusado sexualmente de decenas niños scouts, fue reducido al estado laical el jueves, el máximo castigo que puede pronunciar la Justicia eclesiástica.

“Teniendo en cuenta los hechos y su repetición, el gran número de víctimas (...) el tribunal decidió aplicarle la pena máxima prevista por el derecho de la Iglesia en un caso de este tipo; es decir, expulsarlo del estado clerical”, detalló la jurisdicción eclesiástica en un comunicado.

El caso de Bernard Preynat desencadenó una de las peores crisis en la Iglesia francesa ya que condujo a la condena a seis meses de cárcel con suspensión de pena del cardenal y arzobispo Philippe Barbarin, quien era entonces su superior directo, por haberlo encubierto.

El caso salió a la luz a finales del 2015 después de que dos antiguos scouts, ahora adultos, presentaron una denuncia contra Preynat por abuso sexual.

Poco a poco, más de 80 personas salieron del silencio para denunciar los actos del sacerdote, que habría cometido estos abusos entre la década de 1970 y 1990.

Preynat fue interrogado una primera vez por autoridades eclesiásticas en 1991 y se le impidió dirigir grupos de niños scouts, pero más tarde volvió a trabajar con niños y ocupó puestos de autoridad en la región de Lyon (centro-este) hasta el 2015.

El sacerdote, quien admitió los hechos, fue imputado por la Justicia en el 2016 por agresión sexual y su juicio podría ser celebrado a finales de este año. No obstante, no tendrá que responder de todos los abusos de los que se le acusa ya que varios casos prescribieron.

Su caso ha llevado a una liberación de la palabra en Francia sobre este tipo de casos. Condujo también al Vaticano y a la Iglesia francesa a tomar una serie de medidas para luchar contra la pederastia dentro de la Iglesia católica.

Bernard Preynat tiene un mes para apelar su secularización.