AFP. 5 noviembre, 2018
Un emigrante conversaba con un policía en la frontera entre Hungría y Serbia, en agosto del 2015.

Budapest. Hungría lanzó el lunes una nueva consulta nacional sobre el tema de la política familiar, sin “inmigración ni remplazo de población”, dijeron las autoridades que acusaron a la UE de querer solucionar los problemas demográficos recurriendo a los migrantes.

“Europa es el continente de las cunas vacías, no hay suficientes niños”, declaró Katalin Novak, secretaria de Estado del gobernador del primer ministro conservador Víktor Orban, en ocasión del lanzamiento de este cuestionario que será enviado a las familias húngaras.

Según Novak, Europa está experimentando una "inmigración masiva significativa", pero "Hungría quiere confiar en sus recursos internos" para enfrentar el desafío demográfico.

“Nuestro futuro, son los niños húngaros (...) Hungría no quiere ni inmigración ni reemplazo de población”, agregó.

Como en otras consultas públicas organizadas por el gobierno de Orban desde el 2015 y que estigmatizan la migración, a la Comisión Europea y al millonario estadounidense de origen húngaro George Soros, el cuestionario titulado Defensa de las familias” invita a unos ocho millones de electores a responder varias preguntas.

Acusan particularmente a los “burócratas de Bruselas”, como se refieren a la Unión Europea (UE), de querer apelar a una política migratoria para responder al desafío demográfico que supone las bajas tasas de natalidad en el Viejo Continente.

La primera pregunta le consulta a los húngaros si están de acuerdo en afirmar que "el declive de la población no debe resolverse con la inmigración, pero sí con mayor apoyo a las familias".

Otras preguntas buscan conocer la opinión de la población sobre un eventual reconocimiento de la maternidad como un trabajo de tiempo completo, el de un derecho constitucional de los hijos a tener un padre y una madre, o de saber si "el desarrollo intelectual y físico los niños son un valor que el estado debe defender".

La retórica hostil hacia la inmigración de Orban se enmarca a la visión de los países del Este conocidos como Grupo de Visegrado (Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia).

Hungría tiene una de las tasas de fertilidad más bajas de la OCDE (1,34 hijos por mujer) y la población, que ha caído por debajo de la marca simbólica de diez millones de habitantes, ha perdido medio millón de personas activas que han partido a trabajar a Europa occidental en los últimos 10 años, según estadísticas oficiales.