Interés Humano

Guerra en Ucrania: 80.000 mujeres están por dar a luz y escasean medicinas y tratamientos

Organización Mundial de la Salud analizó amenazas para la salud de ucranianos y evidención daños por ataques en los centros de salud

Los habitantes de Ucrania enfrentan riesgos serios no solo en su seguridad, también para su salud física y mental. Traumas físicos y emocionales, además del riesgo de descompensación de enfermedades crónicas debido a la interrupción de los servicios de salud, son solo dos de los principales daños que ya se manifiestan, de acuerdo con un informe enviado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) la mañana de este domingo.

El reporte toma en cuenta la situación analizada entre el 4 y el 11 de marzo en diferentes partes del país europeo. Estas son las principales amenazas detectadas por dicho estudio:

-Traumas y heridas producto de la violencia. El conflicto se ha ido intensificando y los ataques violentos van en aumento. Esto aumenta las probabilidades de lesiones y heridas en los habitantes. A esto se le añade la dificultad de acceso a centros de salud debido a la inseguridad. Además, las reservas de medicamentos y otros insumos han bajado.

Entre el 24 de febrero y el 10 de marzo, se contabilizaron 1.546 lesiones a civiles en Ucrania, dentro de estas se incluyen 564 muertes. Este número puede presentar un subregistro propio de este tipo de conflictos, donde no se logran contabilizar todos los heridos.

-Daños a la salud materna y de recién nacidos. La falta de acceso a servicios obstétricos aumentará el riesgo de mortalidad y de enfermedades tanto en madres como en bebés. Se estima que unas 80.000 mujeres darán a luz en Ucrania en los próximos tres meses.

-Riesgo de mayor enfermedad y muerte por enfermedades crónicas no transmisibles, como males cardiovasculares, diabetes y cáncer. Esto es principalmente riesgoso, ya que las interrupciones constantes en la atención de los centros de salud y en el acceso a medicamentos no solo afectan a corto plazo, podrían tener mayores consecuencias durante años. Estas son enfermedades que deben tratarse a tiempo y cuyos tratamientos no pueden abandonarse; de lo contrario, puede haber recaídas y las complicaciones aumentarían las probabilidades de muerte.

Además, los especialistas de la OMS están pendientes de posibles impactos de accidentes nucleares.

-Riesgo de surgimiento y diseminación de enfermedades infecciosas como sarampión, polio, covid-19 y otras infecciones respiratorias, tuberculosis, VIH y diarreas. Todas estas podrían dispersarse debido a la destrucción de infraestructura para agua potable y saneamiento, cobertura de vacunación inadecuada (muchas campañas de inoculación se paralizaron), falta de acceso a tratamientos y atención médica y hacinamiento en los campos de refugio.

Entre el 3 y el 9 de marzo, se registraron 791.021 casos nuevos de covid-19 y 8.012 nuevas muertes en Ucrania y sus países más próximos. Estas estadísticas son más bajas que las de la semana anterior, pero podrían subir, dadas las condiciones de vida en la zona.

-Deterioro en la salud mental y psicosocial debido al estrés generado del conflicto, unido al ya acumulado de dos años de vivir en situación de pandemia.

También se puede dar exacerbación en trastornos mentales ya diagnosticados y crisis en quienes arrastraban condiciones crónicas de salud mental. El trastorno de estrés postraumático, la depresión y la ansiedad pueden darse en población de todas las edades.

-Mayor riesgo de tráfico humano y trata de personas; puede exacerbarse debido a la vulnerabilidad creciente en las poblaciones de refugiados. El daño podría ser mayor en niños y jóvenes que no tienen compañía de adultos cercanos, pues se vieron separados de sus padres o familiares. No todos los países cercanos cuentan con formas de darle seguimiento.

-Mayores probabilidades de violencia de género; mujeres, niños y adultos mayores se desplazan y se quedan en apartamentos, campos de refugiados o casas de familias voluntarias cuyo compartimiento.

Las autoridades de la OMS anunciaron que ya preparan un contingente de especialistas en medicina y psicología en emergencias para dar apoyo a los habitantes del país; se estima que 18 millones de personas han sido afectadas por el conflicto y su salud podría no estar siendo atendida de forma óptima.

La OMS también aseguró que enviará apoyo a las naciones vecinas hacia donde huyeron miles de ucranianos. Estimaciones de Naciones Unidas indican que dos millones de personas han buscado refugio en países vecinos.

Los riesgos para la salud de la población aumentan cuando diferentes centros hospitalarios son blanco de ataques o sufren consecuencias indirectas de estos.

“El sistema de salud en Ucrania está bajo tensión significativa y su colapso sería catastrófico. Debemos hacer todo lo posible para evitar que esto pase”, señaló Tedros Adhanom Ghebreyesus, director General de la OMS.

De acuerdo con el monitoreo de ataques a los sistemas de salud, elaborado por Naciones Unidas, en lo que va del año estos establecimientos han sido impactados con 31 ataques: 24 de ellos impactaron a centros hospitalarios o clínicas que fueron dañados o destruidos, nueve a personal médico, seis a suministros, cinco a ambulancias o medios de transporte y cinco a pacientes.

En estos ataques, 34 personas resultaron heridas y 12 fallecieron.

“Los ataques a establecimientos de salud o a sus trabajadores impactan directamente las posibilidades de las personas de acceder a los servicios esenciales de salud, especialmente a las mujeres, niños y otros grupos vulnerables”, aseveró Natalia Kanem, directora ejecutiva del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés).

“Los insumos médicos y el oxígeno, incluyendo los que deben darse para manejar complicaciones de embarazo y parto están a punto de escasear”, añadió.

La OMS y UNFPA en conjunto con el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) firmaron una declaración conjunta donde se pide frenar todo ataque a las infraestructuras de salud y a los lugares donde los civiles se reúnen o viven.

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