AP. 7 mayo
Los bañistas se aglomeraron para tomar el sol en la playa de Galveston, Texas, el 2 de mayo del 2020, pese a la presencia de la covid-19.
Los bañistas se aglomeraron para tomar el sol en la playa de Galveston, Texas, el 2 de mayo del 2020, pese a la presencia de la covid-19.

Washington. El gobierno de Donald Trump ha archivado una serie de detallados documentos creados por los principales investigadores de enfermedades del país, que pretendían dar indicaciones paso a paso para los gobernantes locales que decidieran cuándo y cómo reabrir espacios públicos, como el transporte público, guarderías y restaurantes durante la aún activa pandemia del coronavirus.

El reporte de 17 páginas elaborado por un equipo de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), titulado Indicaciones para aplicar el programa Abrir Estados Unidos de Nuevo, fue elaborado y redactado para ayudar a líderes religiosos, empresarios, educadores y autoridades locales y estatales mientras empiezan a reactivar el país.

Su publicación estaba prevista para el viernes pasado, pero a los científicos de la agencia les dijeron que las recomendaciones “nunca verían la luz”, según un miembro de los CDC. La persona no estaba autorizada a hablar con la prensa y habló con The Associated Press (AP) bajo condición de anonimato.

AP obtuvo una copia por medio de un funcionario federal que no estaba autorizado a difundirlo.

El gobierno de Trump ha controlado de cerca la publicación de recomendaciones e información durante la pandemia provocada por el nuevo coronavirus. Los científicos aún están tratando de comprender el comportamiento del patógeno, mientras el presidente encabezaba locuaces intervenciones diarias sobre la situación hasta la semana pasada.

Científicos marginados

En el pasado, durante las crisis de salud pública, eran los CDC quienes ofrecían recomendaciones e información basadas en la ciencia a la población y a las autoridades locales. Sin embargo, en esta ocasión los CDC no han ofrecido una conferencia de prensa regular sobre la pandemia en casi dos meses. El director de los CDC, el doctor Robert Redfield, ha formado parte del equipo de trabajo de la Casa Blanca sobre el coronavirus, pero apenas ha hecho apariciones públicas.

Muchos funcionarios de salud actuales y de gobiernos anteriores han calificado de peligrosa la falta de información pública en tiempo real de los expertos del país.

El director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas, Anthony Fauci (izquierda); la coordinadora de la célula de crisis de covid-19, Deborah Birx, y el director de los CDC, Robert R. Redfield, durante una comparecencia con la prensa en la Casa Blanca, el 8 de abril del 2020.
El director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas, Anthony Fauci (izquierda); la coordinadora de la célula de crisis de covid-19, Deborah Birx, y el director de los CDC, Robert R. Redfield, durante una comparecencia con la prensa en la Casa Blanca, el 8 de abril del 2020.

“Los CDC siempre han sido la agencia de salud pública a la que acuden los estadounidenses en un momento de crisis”, expresó el doctor Howard Koh, profesor de Harvard y exfuncionario de salud en el gobierno de Obama durante la pandemia de la gripe porcina H1N1 en el 2009. “Lo estándar en una crisis es acudir a ellos para conseguir los datos más recientes y las recomendaciones más recientes y la conferencia de prensa más reciente. Eso no ha ocurrido, y todo el mundo lo ve”.

En su lugar, el gobierno de Trump ha intentado delegar en los estados la respuesta a la covid-19, la enfermedad que produce el virus. Esa estrategia se ha reflejado en las declaraciones públicas del presidente, desde la afirmación de que no es responsable de los problemas con las pruebas del virus cuando el brote llegó a Estados Unidos hasta su descripción la semana pasada del Gobierno Federal como un “proveedor de último recurso” para los estados que necesiten ayuda con las pruebas del virus.

La vocera de la Casa Blanca Kayleigh McEnany se hizo eco de esa idea el miércoles: “Hemos consultado por separado con los estados, pero como he dicho, es un esfuerzo liderado por los gobernadores. Es un esfuerzo liderado por los estados (...) con el que el Gobierno Federal consultará. Y lo hemos hecho todos los días”

Uno de los empleados federales describió el rechazado protocolo de reapertura como un documento crucial, utilizado como base para otros grupos dentro de los CDC que emplean la misma clase de material orientativo para otras instalaciones.

Recomendaciones

El reporte incluía detalladas recomendaciones para la adaptación de espacios concretos, como escuelas, restaurantes, campamentos de verano, iglesias, guarderías y otros. Se había difundido de forma extensa dentro de los CDC e incluía detallados "árboles de decisión”, diagramas con flechas que podían utilizar las autoridades locales para planificar diferentes situaciones.

Una página del documento era accesible en el sitio web de los CDC utilizando buscadores, pero no parecía estar enlazada con ninguna otra página de la institución.

Algunas de las sugerencias del reporte ya aparecen en sitios web federales. Pero la guía condensaba en un solo sitio recomendaciones específicas y a medida para la reapertura.

Esta fotografía distribuida por los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) muestra partículas esféricas del coronavirus correspondientes al primer enfermo de covid-19.
Esta fotografía distribuida por los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) muestra partículas esféricas del coronavirus correspondientes al primer enfermo de covid-19.

Por ejemplo, el texto sugería que restaurantes y bares instalaran mamparas en las cajas registradoras y evitaran bufés, barras de ensalada y puestos de bebidas. El sitio web de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) ofrece consejos similares.

Pero el reporte archivado también decía que cuando los restaurantes vuelva a servir a clientes sentados en sus mesas deberían separar las mesas al menos dos metros entre sí e intentar utilizar apps de celulares para alertar a un cliente de cuánto está libre su mesa para evitar tocar los dispositivos manuales. Eso no aparecía en la web.

“Puedes decir que los restaurantes pueden abrir y que tienen que seguir recomendaciones de distanciamiento social. Pero los restaurantes quieren saber cómo se ve eso. A los estados les gustaría tener más orientación”, manifestó Marcus Plescia, responsable médico de la Asociación de Autoridades Sanitarias Estatales y Territoriales.

Las recomendaciones de Abrir Estados Unidos de Nuevo difundidas el mes pasado por la Casa Blanca eran menos concretas que el informe no publicado de los CDC. Indican a los gobiernos estatales y locales que reabran según “regulaciones y recomendaciones” federales y locales, y que monitoreen a sus empleados por si muestran síntomas de covid-19.

La guía de la Casa Blanca también incluye consejos introducidos al comienzo de la pandemia que siguen siendo importantes, como el distanciamiento social y animar a la gente a trabajar desde casa.

Una persona cercana al equipo de trabajo contra el coronavirus en la Casa Blanca afirmó que los funcionarios de los CDC nunca autorizaron la publicación del documento. Miembros de la Casa Blanca no quieren ofrecer recomendaciones detalladas para la reapertura de sectores concretos porque el virus afecta de forma diferente a las distintas partes del país, afirmó.

Los CDC reciben comunicaciones diarias de departamentos de salud estatales y de condados, que buscan información científica válida para tomar decisiones informadas.

Aun así, con discreción, científicos de los CDC como los que elaboraron las recomendaciones trabajan para enviar información a los gobiernos locales. La agencia sigue teniendo en plantilla a cientos de los médicos y epidemiólogos más respetados del mundo, consultados por sus conocimientos en tiempos de crisis, explicó el exdirector de los CDC, Tom Frieden.

La gente ha hecho clic más de 1.200 millones de veces en el sitio web de los CDC para el coronavirus.

Los estados pueden acudir directamente a los CDC y pedir recomendaciones preparadas, pero que la Casa Blanca aún no ha anunciado.

“No creo que ningún estado crea que los CDC son deficientes. Es solo el proceso de difundir las cosas”, declaró Plescia.