AFP. 7 abril
Un hombre con una mascarilla camina cerca de la torre Eiffel en París el día 22 de un encierro en Francia destinado a frenar la propagación de la pandemia causada por el nuevo coronavirus. Foto: AFP
Un hombre con una mascarilla camina cerca de la torre Eiffel en París el día 22 de un encierro en Francia destinado a frenar la propagación de la pandemia causada por el nuevo coronavirus. Foto: AFP

París. Francia superó el umbral de los 10.000 muertos por la epidemia del coronavirus, con 597 decesos más en hospitales en las últimas 24 horas, y endureció sus restricciones a la circulación de las personas en París al entrar en su cuarta semana de confinamiento.

El director general de Sanidad de Francia, Jérôme Salomon, reportó el martes en su rueda de prensa diaria un total de 10.328 decesos en el país desde el 1.° de marzo.

De este total, 7.091 se registraron en los hospitales y 3.237 en las residencias de ancianos, precisó.

"Aún no estamos en el pico de la epidemia ya que cada día hay un poco más de enfermos en los hospitales y cada día un poco más de enfermos en reanimación", señaló Salomon.

Actualmente, el número de hospitalizados por estar infectados con el covid-19 en Francia asciende a 30.000, de los cuales 7.131 están en reanimación, “un nivel jamás antes alcanzado en Francia”, precisó.

No obstante, aunque en alza, la cifra de personas en reanimación creció menos que en días anteriores, lo que es visto como una señal esperanzadora por los profesionales de salud.

"Seguimos en la fase ascendente, aunque se ralentiza un poco", dijo Salomon.

El número de curados en el país suma 19.337.

No bajar la guardia

En el inicio de la cuarta semana de confinamiento en Francia, el director general de Sanidad llamó a los franceses a no bajar la guardia.

"Debemos seguir absolutamente movilizados con el confinamiento, los gestos barrera, el distanciamiento social. El tiempo del desconfinamiento aún no ha llegado", señaló Salomon.

El confinamiento comenzó el 17 de marzo y está previsto que dure hasta el 15 de abril, pero las autoridades han insinuado que se prolongará.

"El confinamiento durará el tiempo que tenga que durar", dijo el martes el ministro de Salud, Olivier Véran, mientras que el primer ministro, Edouard Philippe, señaló que "el confinamiento va a durar", sin dar más precisiones.

El encierro "es difícil para muchos franceses, soy plenamente consciente de ello. Pero es esencial si no queremos encontrarnos en una situación aún peor que la que estamos viviendo hoy en día", dijo Philippe.

Francia es el tercer país más afectado de Europa en número de decesos por el covid-19 detrás de Italia y España.

Nuevas restricciones

Los franceses viven desde hace tres semanas confinados en sus casas y pueden salir únicamente para ir a sus empleos, si el teletrabajo no es posible, o para actividades básicas como hacer la compra o pasear al perro.

También pueden salir a hacer actividades físicas individuales, pero durante un tiempo máximo de una hora por día y en un radio de hasta 1 kilómetro alrededor del domicilio.

No obstante, París, una de las ciudades más golpeadas por el virus, decidió prohibir a partir del miércoles la práctica de actividad deportiva en las calles.

La alcaldesa Anne Hidalgo explicó que quiere "concentrar" la práctica deportiva "en los horarios en los que hay menos gente en la calle".

"En el día hay gente que sale a hacer compras, lo que es normal porque hay que alimentarse, y hay gente que va a trabajar", señaló.

Quienes incumplan deberán pagar una multa de 135 euros ($147).

Esta decisión fue tomada después de que el ministro del Interior, Christophe Castaner, autorizada a los municipios "examinar caso por caso" la "necesidad de endurecer" las medidas por temor a una relajación de la cuarentena con la llegada del buen tiempo.

Así, el pueblo de Marcq-en-Baroeul, en el norte del país, decidió sancionar con una multa de 68 euros (unos 74 dólares) a las personas que escupan en la vía pública, abandonen en las calles mascarillas, o que estornuden sin cubrirse la boca.

Sin embargo, la Liga de Derechos Humanos de Francia dijo que llevaría al alcalde a los tribunales por lo que considera una violación de las libertades fundamentales.

Asimismo, el balneario de Biarritz, en la costa atlántica, tuvo que anular un decreto que prohibía a la población sentarse más de dos minutos en las bancas públicas de la ciudad, tras recibir una oleada de críticas.