AFP. 26 mayo
Migrantes venezolanos descansaron en un parque en la ciudad colombiana de Bucaramanga, el 17 de diciembre del 2019.
Migrantes venezolanos descansaron en un parque en la ciudad colombiana de Bucaramanga, el 17 de diciembre del 2019.

Bruselas. En plena lucha contra el coronavirus, la comunidad internacional comprometió este martes $653 millones en donaciones para ayudar a los países de América Latina en la “generosa” acogida de millones de ciudadanos que se marcharon de Venezuela.

“Podemos estar orgullosos de lo que conseguimos”, subrayó la canciller española, Arancha González Laya, quien precisó que la contribución total, contando también préstamos entre otros, es de $2.790 millones.

La Unión Europea (UE) y España, con el apoyo de las agencias de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y las Migraciones (OIM), convocaron la conferencia de donantes para ayudar en la segunda mayor crisis de desplazados, después de la siria.

Venezuela vive una grave crisis socioeconómica, institucional y política desde wel 2015. Desde entonces, poco más de 5 millones de personas abandonaron la otrora potencia petrolera, en su mayoría a países vecinos, según datos de la ONU.

“América Latina y el Caribe respondieron desde el principio con solidaridad, hospitalidad y generosidad”, resaltó Antonio Vitorino, director general de la OIM, que había llamado a los donantes a estar “a la altura del reto”.

Pero “la compleja coyuntura de la covid-19 ha venido a complicar esta situación”, en palabras del canciller peruano, Gustavo Meza-Cuadra, que en octubre, junto a sus pares latinoamericanos, ya solicitó el apoyo internacional.

Canadá, que se ofreció para acoger la siguiente conferencia de donantes, Estados Unidos, la UE, Japón, Corea del Sur y Emiratos Árabes Unidos, entre otros, así como instituciones financieras internacionales, respondieron positivamente.

El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, estimó que, una vez revisados los nuevos anuncios, se podría cubrir la mitad de los $1.410 millones de ayuda necesarios en el 2020 para los países de acogida.

Del monto total, casi $430 millones se destinarían a acciones sanitarias relacionadas con la lucha contra el nuevo coronavirus, que golpea con fuerza América Latina y el Caribe con más de 41.000 muertos por 770.000 contagios.

Migrantes venezolanos recibieron alimentos en el refugio La Divina Pastora en Villa del Rosario, Colombia, en la frontera con Venezuela, el 13 de febrero de 2019. AFP
Migrantes venezolanos recibieron alimentos en el refugio La Divina Pastora en Villa del Rosario, Colombia, en la frontera con Venezuela, el 13 de febrero de 2019. AFP

El nuevo coronavirus, que irrumpió en diciembre en China, complicó los esfuerzos de atención de los migrantes en la región, mientras, dentro de Venezuela, sigue el pulso entre el presidente Nicolás Maduro y el líder opositor Juan Guaidó.

Presión para países receptores

A modo de ejemplo, la economía de Colombia, que acoge a unos 1,8 millones de venezolanos y donde ya murieron 750 personas por la covid-19, se contraerá un 2,4% en el 2020, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Acnur y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estiman que Colombia necesitará $782 millones en el 2020 para los migrantes y comunidades de acogida, más que Ecuador ($208 millones), Perú ($149 millones ), Brasil ($88 millones) y Chile ($35 millones).

La canciller colombiana, Claudia Blum, quien alertó de la situación sanitaria en Venezuela, expuso la intención de reforzar los sectores de la salud y educación, así como la integración económica de los migrantes venezolanos.

El desempleo generado por las medidas para contener la pandemia y el temor de ser objeto de discriminación han hecho que cientos de migrantes hayan decidido regresar a su país, pese a las restricciones en la frontera.

En este sentido, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, para quien la conferencia responde a la “estrategia distractiva” de Estados Unidos y la UE, manifestó el domingo que los fondos deberían ir para los venezolanos que vuelven a su país.

El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, no cerró la puerta a que parte de los fondos se destinen al interior del país, pero por medio de organismos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para contar con “todas las garantías” de su uso.

El evento llega en plena tensión con Washington por las denuncias de una frustrada incursión marítima a Venezuela, de la que Caracas responsabiliza al líder opositor Juan Guaidó, Estados Unidos y Colombia, y el acercamiento de Maduro a Irán.

La situación política estuvo también presente durante el evento. La UE, España y la Santa Sede, entre otros, reiteraron su llamado al diálogo, mientras que Colombia, Ecuador y Estados Unidos cargaron contra Maduro.

“Si no termina rápidamente la dictadura en Venezuela, esta situación se va a agravar”, subrayó el presidente colombiano, Iván Duque, que abogó por un gobierno de transición y elecciones rápidas en el país vecino.

Los migrantes “huyen del peor régimen totalitario de América Latina jamás conocido”, afirmó su par brasileño, Ernesto Araújo, para quien “la causa de la solidaridad (...) no es completa sin la causa de la democracia”.

Para el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, “Venezuela sufre un régimen criminal”, por lo que se tendrá que “seguir con conferencias de donantes mientras esté la dictadura”.