AFP . 11 octubre

El naufragio este viernes de una pequeña embarcación que transportaba a migrantes de Camerún, frente a la costa del sureño estado mexicano de Chiapas, suma ya dos muertos, luego de que las aguas arrojaron otro cadáver, informaron autoridades.

De los ocho rescatados, seis ya fueron dados de alta por no presentar condiciones de riesgo mientras dos permanecen hospitalizados por cuadros de deshidratación. Foto: Twitter Univisión
De los ocho rescatados, seis ya fueron dados de alta por no presentar condiciones de riesgo mientras dos permanecen hospitalizados por cuadros de deshidratación. Foto: Twitter Univisión

La fiscalía de Chiapas dijo que el segundo cadáver fue hallado a unos 300 metros de donde, más temprano, había aparecido el cuerpo de Emmanuel Cheo Ngu, de 39 años, en la playa de la comunidad Ignacio Allende.

Aún queda una persona desaparecida, mientras que ocho más fueron rescatadas con vida, agregó la autoridad.

El naufragio ocurrió el viernes por la mañana cuando se ladeó la embarcación en la que viajaban los migrantes a la altura de Puerto Arista, en el municipio de Tonalá, informó la fiscalía.

Agregó que las autoridades realizaron labores de búsqueda "logrando rescatar con vida a ocho personas", siete hombres y una mujer, todos mayores de edad.

De los ocho rescatados, seis ya fueron dados de alta por no presentar condiciones de riesgo mientras dos permanecen hospitalizados por cuadros de deshidratación, según la fiscalía que añadió que sigue buscando al hombre desaparecido.

Según la oenegé Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos, este no es el primer naufragio que se da en Chiapas pero sí el primero que afecta a ciudadanos africanos, que se hacen al mar tratando de evadir los controles migratorios en tierra.

Si bien la mayoría de los migrantes que atraviesan México para llegar a Estados Unidos son de origen centroamericano, cada vez se registra mayor presencia de africanos procedentes de Camerún, República Democrática del Congo o Eritrea, que realizan largos viajes pasando por Sudamérica.

Muchos de ellos han protagonizado protestas frente a la autoridad migratoria mexicana para exigir un pase que les otorgue libre tránsito hacia Estados Unidos.

Desde octubre pasado, los flujos migratorios que cruzan territorio mexicano para entrar ilegalmente a Estados Unidos han escalado, tensando las relaciones entre Washington y México.

En junio, el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con imponer aranceles a las exportaciones mexicanas si el gobierno no frenaba el paso de indocumentados, principalmente guatemaltecos, hondureños y salvadoreños.

En respuesta, el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, desplegó a unos 21.000 soldados, 6.000 en su frontera sur -por donde accede la gran mayoría de indocumentados- y unos 15.000 en el norte, donde comparte 3.200 km de frontera con Estados Unidos.