Agencia AFP.   13 marzo

Ciudad de Panamá. La huelga general convocada este martes en la provincia panameña de Colón, en protesta contra las afectaciones de un proyecto gubernamental, dejó un saldo de 39 personas detenidas y cinco heridas, tras una jornada de disturbios, informó la policía.

El director nacional de Operaciones de la Policía, José Ríos, señaló en conferencia de prensa que se realizaron "35 capturas por vandalismo" y otras cuatro por "hurtos", durante la jornada de protestas que tuvo lugar en la ciudad caribeña de Colón, 80 kilómetros al norte de la capital.

Los manifestantes protestaron por las malas condiciones de los establecimientos educativos, las demoras en las obras de renovación urbana, el desempleo y la seguridad en la provincia de Colón. Foto: AFP

Ademas, cinco personas resultaron heridas –cuatro de ellas, agentes de policía–, seis comercios fueron vandalizados y un vehículo policial resultó incendiado, añadió Ríos.

Varios grupos populares convocaron para este martes una huelga general que paralizó gran parte de la ciudad de Colón, la segunda más importante del país.

En las afueras de la localidad transcurrió una manifestación que concluyó de manera pacífica.

Sin embargo, poco después de finalizar la marcha, grupos de encapuchados se enfrentaron a la policía lanzando piedras y objetos contundentes, lo que hizo intervenir a los agentes, que emplearon material antidisturbios.

El propio director de la Policía Nacional, Omar Pinzón, se vio envuelto en los enfrentamientos al tratar de repeler una agresión por parte de un manifestante, según imágenes de televisión.

Por varias horas se produjeron barricadas, saqueos a comercios y enfrentamientos en distintas calles de la ciudad, donde algunos testigos aseguraron escuchar disparos.

"Estamos actuando con firmeza contra aquellas personas que atentan contra la convivencia pacífica", declaró Pinzón.

El ministro de la Presidencia, Álvaro Alemán, acusó a “grupos de delincuentes, apoyados por personas con intereses políticos y otros del crimen organizado” de estar detrás de los actos violentos.

El gobierno panameño está impulsando la rehabilitación de Colón, capital de la provincia del mismo nombre, a través de un proyecto de $569 millones.

El plan incluye la construcción de 5.000 apartamentos, canchas deportivas, parques, mejoramiento del sistema sanitario, soterramiento de cables, aceras, escuelas y la reconstrucción de edificios históricos.

Pero los convocantes de la huelga alegan que los trabajos van muy lentos y que amplios sectores y negocios son perjudicados por las obras.

También denuncian presuntas expulsiones de moradores del casco antiguo para vender tierras y levantar proyectos inmobiliarios, lo que es desmentido por el gobierno.

Frente a los disturbios, el gobierno panameño decretó un toque de queda para los menores en Colón, ciudad castigada por la pobreza y la violencia pese a ser la entrada del Canal de Panamá por el Caribe y de albergar una de las zonas francas más importantes del mundo.

Edgardo Voitier, uno de los convocantes al paro, anunció que la huelga se extendería hasta el miércoles porque el presidente panameño, Juan Carlos Varela, “no ha llamado” para dialogar sobre la situación en Colón.