Por: Agencia AFP.  Hace 3 días

Ottawa. Canadá decidió repatriar a las familias de sus diplomáticos en Cuba luego de haber detectado el año pasado fuertes migrañas y otros síntomas inhabituales, anunció este lunes el gobierno de Justin Trudeau.

Estados Unidos repatrió en setiembre pasado a más de la mitad del personal de su embajada en La Habana y al conjunto de sus familiares por malestares similares.

Entre la primavera y el otoño boreales del 2017, seis canadienses presentaron síntomas como “aturdimiento, dolores de cabeza y dificultades para concentrarse”, dijo el ministerio de Relaciones Exteriores de ese país en un comunicado.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, participó en una conferencia magistral en la Universidad de La Habana, el 16 de noviembre del 2016.
El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, participó en una conferencia magistral en la Universidad de La Habana, el 16 de noviembre del 2016.

“La causa sigue siendo desconocida, pero podría obedecer a acciones humanas”, señaló la Cancillería, sin aludir a pistas pero valorando la actual “relación positiva y constructiva con Cuba”.

“En función de esta incertidumbre (...) los diplomáticos canadienses en funciones en Cuba no estarán acompañados de sus familias” y se tomarán disposiciones “en las próximas semanas” para organizar la repatriación de estas últimas, precisó.

Los gobiernos de Estados Unidos y Canadá habían reconocido en agosto último que algunos de sus diplomáticos en La Habana se habían quejado de padecimientos que llevaron a que en ciertos casos debieran ser hospitalizados.

Washington atribuyó el año pasado esos síntomas a la probable utilización de aparatos acústicos para provocar daños cerebrales, pero Canadá estima actualmente que ese escenario es “improbable”, según una fuente gubernamental.

Médicos canadienses y estadounidenses que auscultaron a sus compatriotas afectados por estos malestares prefirieron hacer mención a “un nuevo tipo probable de lesión cerebral adquirida”, señaló Ottawa.

Según el gobierno de Trudeau, que “continúa investigando” los hechos, ningún nuevo síntoma fue declarado desde comienzos del otoño boreal del 2017. “Las familias de los diplomáticos que regresaron a Canadá siguen sin embargo padeciendo síntomas”, señaló.

“En algunos casos, esos síntomas parecieron disminuir de intensidad antes de reaparecer”, subrayó la cancillería canadiense.

El gobierno del país norteamericano procedió a “una evaluación ambiental” de sus locales diplomáticos en la capital cubana, con la realización de exámenes de calidad del aire y del agua. Los resultados obtenidos en marzo no permitieron identificar ningún factor “que pudiera indicar una causa” de estos malestares, precisó Ottawa.

“Nada indica que los viajeros canadienses en Cuba” corran un “riesgo”, afirmó el ministerio.

Estados Unidos, en cambio, exhortó a sus ciudadanos a no viajar a la isla caribeña en razón de estos “ataques”, de los que responsabiliza a las autoridades cubanas por, al menos, no haber estado en condiciones de garantizar la seguridad de sus diplomáticos.

La Habana ha desmentido formalmente cualquier implicación en este caso.